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Al comparecer ante el Senado, el canciller Ebrard niega que exista un acuerdo secreto con EU sobre tema migratorio

Gerardo Cedillo, reportero
  • México.- Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, admitió que México tuvo que aceptar un acuerdo migratorio con Estados Unidos, en vez de una imposición y una guerra comercial de alto costo para la economía mexicana, pues aplicar 10 por ciento de aranceles a las exportaciones nacionales hubiera sido como incrementar de 16 a 25 por ciento el IVA y perder un millón de empleos.

    Al comparecer ante el pleno de la Comisión Permanente, Junto con la secretaria de economía, Graciela Márquez Colín, el canciller y la funcionaria señalaron que esta situación hubiera implicado una crisis económica de enormes proporciones y consecuencias, por lo que se optó por evitó una guerra comercial a cambio de un acuerdo de carácter migratorio.

    “O la otra una guerra comercial de alto costo para nuestro país, ¿qué tan costosa podría ser? Bueno, preguntamos a Banco México, a Hacienda, nos dijeron bueno una guerra comercial como éstas ahora, probablemente significaría provocarle a México una crisis o una dificultad económica similar a momentos difíciles que se han vivido. En cifras, nos mandaron un reporte, una proyección de hasta 10 por ciento de que se podrían perder más de un millón de empleos y que el costo para todas y todos nosotros sería como incrementar el IVA 16 quizá a 25 por ciento, para ponerlo en términos de vida cotidiana”.

    Bajo protesta de decir verdad, el canciller reiteró a senadores y diputados que “no existe ningún compromiso de la delegación mexicana que no está asentado en el informe que se envió al Senado”.

    Sin embargo, uno de sus críticos, Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Cámara de Diputados, le exigió que aclaré lo que el presidente Donald Trump “cacarea” como un acuerdo secreto y le sugirió que no se arrogue facultades que le competen a la Secretaría de Gobernación.

     “Yo creo que no conviene señor secretario que usted absorba todas las funciones, porque perdemos margen de maniobra y, porque además abuso de funciones, que no es el caso hace nulas las decisiones. Y además que no lo inflen tanto, porque me lo van a reventar. Este no es un país parlamentario, aquí no hay primeros ministros, no hay, ni se reparten de cinco carteras en cinco, así es que mejor vámonos por el derecho escrito”.

    Ante las críticas recibidas por lo negociado, Ebrard Casaubón declaró que no es quién para autoevaluarse, pero señaló que se admiten propuestas para mejorar lo acordado.

    En su oportunidad, la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, dijo que recurrir a la Organización Mundial del Comercio OMC, o a otros paneles de controversia contemplados tanto en el TLCAN como en el T-MEC, si se evaluó, pero no representaban una solución, por la lentitud con la que operan.

     “Que podíamos recurrir a la organización mundial de comercio, con otro mecanismo de defensa frente a la imposición unilateral de aranceles, de estos dos mecanismos de defensa que hay que decirlo son lentos, no son tan expeditos como uno quisiera y no pueden frenar en menos de 10 días una medida, una amenaza de esta naturaleza”.

    Explico a los senadores y diputados que también se evaluaron medidas espejo, para responder a una eventual imposición arancelaria y de hecho se tienen previstas en caso de ser necesario, no obstante, advirtió que ir a una guerra comercial, implicaría que, por protocolo, Estados Unidos nos coloque como un país enemigo, casi como si hubiera una guerra armada.

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