8 de cada 10 mexicanos sacrifican alimentos o atención médica para pagar su vivienda
Ocho de cada 10 personas en México reportan reducir gastos en alimentos o atención médica para poder pagar su vivienda, según Hábitat para la Humanidad.
México.- Ocho de cada 10 personas en México, equivalentes al 80 %, reportaron haber reducido gastos en alimentos o retrasado y evitado atención médica durante el último año para poder pagar su vivienda, de acuerdo con el Informe Global de Investigación sobre Vivienda 2026 de Hábitat para la Humanidad Internacional (HPHI).
La organización presentó el estudio “Un hogar, pero ¿a qué costo?” en el marco del Día Mundial del Hábitat. La investigación reunió las respuestas de 30 mil 758 personas de 22 países, incluido México.
Vivienda pone a prueba la economía de los hogares
Durante la presentación del informe, Lacmi Rodríguez, directora ejecutiva nacional de Hábitat para la Humanidad México, señaló que el porcentaje registrado en México supera el promedio mundial, que se ubica en 75 %.
La especialista advirtió que esta situación muestra que la inseguridad habitacional puede comenzar mucho antes de que una familia pierda su casa o tenga que abandonarla.
El impacto también se refleja en la capacidad de los hogares para enfrentar emergencias. El 56 % de las personas encuestadas en México teme que un solo imprevisto pueda poner en riesgo su capacidad para conservar su vivienda, frente al 48 % registrado a nivel global.
Pese a esta preocupación, 81 % espera que su situación habitacional mejore durante los próximos tres años.
Mexicanos recurren a ahorros y trabajos adicionales
El estudio también revela las estrategias que utilizan las familias para mantener su vivienda.
De acuerdo con los resultados presentados por Hábitat para la Humanidad México, 36 % de las personas encuestadas utilizó sus ahorros o fondos de emergencia, mientras que 34 % asumió un trabajo adicional.
La organización señaló que estos datos muestran cómo algunos hogares mantienen su estabilidad habitacional a costa de reducir sus reservas financieras y aumentar sus cargas económicas.
Más de la mitad de las viviendas son de autoproducción
Luis Armenta, director de operaciones de Hábitat para la Humanidad México, destacó otro elemento de la realidad habitacional del país: 57.3 % de las viviendas en México son de autoproducción.
Esto significa que las propias familias construyen sus hogares, frecuentemente sin asistencia técnica ni financiamiento formal.
Según la organización, estos procesos pueden tardar aproximadamente 20 años en consolidarse, lo que refleja los retos que enfrentan millones de familias para acceder a una vivienda adecuada.
Humedad y moho afectan a 37 % de los hogares encuestados
Aunque el estrés relacionado con la vivienda en México se ubicó por debajo del promedio internacional —25 % frente a 35 % global—, la calidad de los hogares continúa representando un problema.
El informe señala que 37 % de las personas encuestadas en México reportó problemas como humedad, moho u otras condiciones poco saludables, frente al 23 % registrado a nivel global.
Estos problemas pueden relacionarse con aspectos como la calidad de la construcción, las condiciones de mantenimiento y el acceso a servicios adecuados.
Cambio climático aumenta la vulnerabilidad de las viviendas
El cambio climático también representa un desafío para la seguridad habitacional.
A nivel global, 18 % de las personas encuestadas considera que su vivienda no las protege adecuadamente de fenómenos meteorológicos extremos, como calor, frío o inundaciones.
Además, 30 % espera que estos fenómenos hagan más difícil vivir en el lugar donde actualmente reside durante los próximos tres años.
En México, la proporción aumenta a 33 %, lo que, de acuerdo con Hábitat para la Humanidad México, refleja una vulnerabilidad particular frente a los efectos de eventos meteorológicos extremos.
¿Qué revela el estudio sobre la vivienda en México?
El informe “Un hogar, pero ¿a qué costo?” analiza la relación entre vivienda y calidad de vida y muestra que el costo habitacional puede repercutir en otros aspectos de la vida cotidiana.
Los resultados muestran sacrificios relacionados con alimentación, salud, ahorro y empleo adicional, además de problemas vinculados con la calidad y seguridad de las viviendas.
La investigación incluyó a personas de 22 países, entre ellos México, Argentina, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Guatemala, Colombia, Sudáfrica, Turquía, Australia, Corea del Sur, Nepal y Nigeria.
En México, los datos plantean un escenario en el que mantener un hogar puede implicar reducir otros gastos esenciales, mientras que factores como la calidad de la construcción, la vulnerabilidad climática y el acceso al financiamiento siguen representando retos para las familias.

