Jerusalén.- La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos informó este martes el hallazgo de tres fosas comunes en el noreste de Siria, en medio de denuncias por desapariciones forzadas y violaciones graves a los derechos humanos.
El descubrimiento ocurrió en la gobernación de Al-Hassakeh, una zona que durante gran parte del conflicto estuvo bajo control de las Fuerzas Democráticas Sirias.
Testimonios denuncian asesinatos y detenciones arbitrarias
Desde Ginebra, el portavoz Thameen Al-Kheetan detalló que el organismo recibió testimonios directos sobre desapariciones, ejecuciones, detenciones arbitrarias y deportaciones.
Las denuncias involucran tanto a fuerzas vinculadas a Turquía como a elementos de la coalición internacional que operan en la región.
Fosas podrían contener víctimas recientes
De acuerdo con la ONU, una de las fosas se localizó dentro de un antiguo centro de detención y podría contener restos de entre 9 y 14 personas.
Sin embargo, el equipo internacional no pudo realizar análisis forenses, por lo que aún no existe una evaluación completa de la magnitud del hallazgo.
El portavoz indicó que las fosas tendrían entre dos y tres meses de antigüedad, lo que aumenta la preocupación por posibles crímenes recientes.
Exigen preservar pruebas y garantizar justicia
La ONU subrayó la urgencia de proteger las evidencias y realizar una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos.
“Las personas enterradas allí merecen justicia”, señaló Al-Kheetan, al insistir en que se deben establecer responsabilidades y conocer la verdad.
Preocupación por traslado de detenidos
El organismo también alertó que la coalición internacional ha trasladado alrededor de 7 mil detenidos de Siria a Irak en 2026, muchos de ellos sin acceso a sus familias o representación legal.
La ONU enfatizó que deben respetarse los derechos humanos y el debido proceso, independientemente de la nacionalidad de los detenidos.
EFE
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