Redacción Deportes, 3 mar (AFP).- La ciudad de Guadalajara intenta tranquilizar a los aficionados antes de la Copa del Mundo, que comienza en 100 días, tras haber sido sacudida la semana pasada por la violencia derivada de la muerte del poderoso narcotraficante Nemesio “El Mencho” Oseguera.
El gobierno y la FIFA afirman que existen condiciones para que la segunda mayor metrópoli de México sea sede de partidos del Mundial y del repechaje intercontinental a finales de marzo, en el que seis selecciones disputarán las dos últimas plazas para el torneo.
Después de haber sido el epicentro, el pasado domingo, de la represalia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), liderado por Oseguera, la ciudad avanza hacia la normalidad una semana después de la violenta ola que dejó más de 70 muertos.
La furia de los narcotraficantes incluyó bloqueos de carreteras, vehículos incendiados, cierre de comercios y, sobre todo, un clima generalizado de terror a tres meses del inicio del mayor torneo de fútbol del mundo, que México coorganiza junto con Estados Unidos y Canadá.
“Todos estarán preparados (…) en términos de seguridad” antes del inicio de la Copa del Mundo, dijo a la AFP Silvia Rivera, una profesora jubilada de 68 años, en Guadalajara, ciudad que retomó sus actividades entre martes y miércoles.
¿Medidas de seguridad adicionales en Guadalajara?
La capital del estado de Jalisco (oeste de México) fue la más afectada por la represalia de los cárteles tras la muerte, en una operación militar, de Oseguera, el narcotraficante más poderoso del país, por quien Estados Unidos había ofrecido una recompensa de 15 millones de dólares por su captura.
Pero la violencia no se limitó a Guadalajara, que recibirá cuatro partidos del Mundial, incluido Uruguay vs. España, uno de los duelos más atractivos de la fase de grupos. El caos se extendió a 20 de los 32 estados mexicanos. Las otras dos ciudades sede, Ciudad de México y Monterrey (noreste del país), esta última también anfitriona del repechaje, no registraron incidentes.
“Pueden estar tranquilos, porque llegan a un lugar seguro y pacífico”, aseguró el viernes la presidenta Claudia Sheinbaum, al dirigirse a “todos los turistas” que visitarán el país durante la mayor Copa del Mundo de la historia, con 48 selecciones.
En una llamada telefónica el jueves, la mandataria garantizó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que México “volvió a la normalidad”, mientras el dirigente reiteró su “total confianza” en el país.
Antes del episodio violento, las autoridades de Jalisco habían explicado a la AFP que la seguridad durante la Copa se reforzaría con drones, inhibidores de señal para aeronaves no tripuladas y sistemas de videovigilancia con inteligencia artificial.
El número de cámaras de vigilancia aumentará de 7 mil a 13 mil, explicó en su momento Juan Carlos Contreras, director general del centro estatal de control y monitoreo.
Tras el ataque de represalia del CJNG, la AFP consultó a las autoridades estatales sobre la posibilidad de aplicar medidas adicionales, pero no obtuvo respuesta.
Mientras tanto, la población intenta recuperar la normalidad.
Desaparecidos
Missael Robles, un guía turístico de 31 años que canceló sus recorridos entre domingo y martes, observó el regreso gradual de visitantes.
“No falta optimismo”, comentó el viernes, día en que llevó a sus clientes a conocer localidades como Tequila y Chapala.
El reciente ataque del CJNG no es el único problema que enfrentan Guadalajara y su zona metropolitana, la región con mayor número de personas desaparecidas en México.
Este flagelo, presente también en otras zonas del país, se ha agravado especialmente desde que el gobierno federal lanzó una controvertida estrategia militar contra el narcotráfico en 2006.
En Jalisco se han localizado al menos 300 fosas clandestinas con restos de personas desaparecidas, incluso cerca del Estadio Akron, en Guadalajara, donde se disputarán partidos del Mundial.
“La principal hipótesis” detrás de las desapariciones es el reclutamiento forzado por parte de organizaciones criminales, señala Carmen Chinas, profesora de la Universidad de Guadalajara.
Colectivos de búsqueda planean manifestaciones durante la Copa del Mundo, y las autoridades reconocen que posibles protestas representan un “riesgo” para el torneo.
El viernes, en Ciudad de México, manifestantes mostraron pancartas con mensajes como: “detrás de la Copa se esconden las fosas y las tropas”.
En Guadalajara, José Raúl Servín, un mesero de 54 años, busca a su hijo Raúl desde abril de 2018, cuando fue secuestrado por hombres armados.
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