Esta celebración inició en Estados Unidos y a partir de ahí se ha ido, poco a poco, extendiendo en el mundo. Y es que cada año en este día, los amantes de esta deliciosa combinación de fruta y chocolate se reúnen para cocinar sus propias creaciones y degustarlas en familia y en compañía de amigos.
Hay quienes las acompañan de un café, y otros prefieren un buen licor e incluso una cerveza fresca. ¡Hay gustos para todos!
Si te parece una celebración un poco vana o absurda, según los seguidores de esta fiesta, basta con que pruebes una cereza bañada en chocolate para que te conviertas en un fiel seguidor de esta celebración anual.
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