México.- En Enfoque, para poner las cosas en claro, hemos consultado a las partes que se manifiestan a favor y en contra de la planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, que por un lado es presentada como un proyecto que promoverá el desarrollo del noroeste de México y, por otro, es señalada por sus opositores como una amenaza ambiental para los habitantes de la Bahía de Ohuira.
Desde principios de junio, autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) se han reunido con algunos de los líderes de las comunidades para conocer sus puntos de vista. En esos encuentros escucharon sus reclamos y reiteraron, mediante un comunicado, su compromiso de atender las preocupaciones expresadas por comunidades, pescadores y habitantes de la zona respecto a los distintos proyectos.
Asimismo, el pasado 12 de junio acordaron continuar con las mesas de diálogo y establecer una hoja de trabajo interinstitucional que contempla cuatro acuerdos.
Los cuatro acuerdos alcanzados con las comunidades
- Continuar las mesas de diálogo para revisar información, estudios, observaciones y propuestas presentadas por comunidades y especialistas.
- La PROFEPA realizará una inspección actualizada para verificar el estado actual de las obras y actividades desarrolladas en la zona, así como el cumplimiento de la normatividad ambiental aplicable.
- El Gobierno de México buscará a la empresa responsable del proyecto para dialogar.
- Se respetará el derecho a la manifestación de la comunidad.
“Ninguna autorización ambiental es un cheque en blanco. La responsabilidad de la autoridad es verificar permanentemente que las condiciones impuestas se cumplan y actuar cuando exista cualquier incumplimiento”, remarcó la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra.
Comunidades y ambientalistas alertan sobre riesgos ecológicos
El 17 de junio, Enfoque conversó con Pablo Montaño, coordinador de conexiones climáticas del movimiento contra la instalación de la planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa.
El activista ambiental hizo un recuento de la situación que viven principalmente las cuatro comunidades que dependen de la Laguna-Bahía de Ohuira.
La lucha contra esta planta de amoniaco por parte del colectivo “Aquí No” suma más de 12 años. Los opositores consideran que las consultas realizadas no reflejan la opinión de quienes viven en las comunidades cercanas a la bahía y sostienen que los riesgos ambientales continúan siendo motivo de preocupación.
Montaño señaló que una planta de amoniaco produciría gases tóxicos e inflamables y recordó que, de acuerdo con información atribuida a la empresa, una fuga de cinco minutos podría poner en riesgo a comunidades ubicadas en un radio de hasta 30 kilómetros.
Además, advirtió que la operación de la planta devolvería agua a mayor temperatura a la Bahía de Ohuira, situación que, afirmó, podría afectar especies emblemáticas como el delfín pechocho, así como la actividad pesquera de camarón de la que dependen numerosas familias.
Opositores cuestionan el proceso de consulta
Sobre las mesas de diálogo, Pablo Montaño explicó que la última reunión se llevó a cabo el 15 de junio con representantes de SEMARNAT y la secretaria Alicia Bárcena.
Según el activista, los pobladores expusieron presuntas irregularidades y señalaron que, aunque hubo compromisos de seguimiento, no se anunciaron medidas concretas.
Asimismo, sostuvo que existen preocupaciones sobre la forma en que se realizó la consulta y afirmó que hay riesgos ecológicos, sociales y de salud asociados al proyecto.
También advirtió que existen cuestionamientos hacia el banco alemán KFW IPEX-Bank, involucrado en el financiamiento del proyecto, debido a las denuncias relacionadas con posibles afectaciones a comunidades y derechos humanos.
En redes sociales, grupos opositores impulsan etiquetas como #SalvemosTopolobampo, #SalvemosLaBahíaDeOhuira y #SalvemosAlPechocho.
Defensores aseguran que la planta cumple con la normatividad
En contraste, Enfoque conversó este 18 de junio con Xicoténcatl Vega Picos, doctor en gestión ambiental y defensor del proyecto de Proman GPO.
El especialista aseguró que la planta cumple con la normatividad nacional e internacional en materia de seguridad y protección ambiental, además de haber sido diseñada con tecnología de última generación.
Explicó que Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) es una empresa líder en la producción de amoniaco, insumo que considera estratégico para el desarrollo agrícola del noroeste del país.
“Yo no veo esto como una amenaza, lo que veo es la forma de resolver cómo podemos convivir de una manera armónica. Efectivamente ha habido consultas, entrevistas y sigue habiendo grupos que tienen ciertas inquietudes”, afirmó.
La autorización ambiental sigue vigente
Vega Picos destacó que la autorización ambiental del proyecto permanece vigente desde septiembre de 2022 y aseguró que la empresa ha cumplido con los resolutivos establecidos en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Añadió que han existido inspecciones por parte de PROFEPA y otras autoridades involucradas, y señaló que continuarán los espacios de diálogo impulsados por SEMARNAT con la participación de la empresa.
Promotores destacan beneficios para agricultores y pescadores
El especialista insistió en que la planta no contaminará la Bahía de Ohuira y destacó los beneficios que, a su juicio, generará para la región.
Entre ellos mencionó que los agricultores sinaloenses tendrían acceso a amoniaco a precios más accesibles, lo que ayudaría a enfrentar los problemas históricos de abastecimiento de fertilizantes.
También aseguró que los pescadores podrían beneficiarse mediante programas de colaboración y esquemas para impulsar una pesca más sustentable.
“Desafortunadamente ha habido mucha desinformación. Yo creo que llegaremos a buen puerto porque es una industria muy necesaria para el noroeste de México y cumplirá con toda la normatividad”, concluyó.
Redacción / jj









