Buenos Aires.- Con la muerte de Hebe de Bonafini, presidenta de la asociación argentina Madres de Plaza de Mayo, a los 93 años de edad, desaparece uno de los rostros más conocidos en la lucha contra la última dictadura cívico-militar de Argentina y una verdadera referencia internacional en la defensa de los derechos humanos.
Luchadora infatigable, siempre polémica en sus declaraciones y revolucionaria confesa, Bonafini falleció este domingo en el Hospital Italiano de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, en donde llevaba varios días internada debido al agravamiento de sus enfermedades crónicas.
“Son momentos muy difíciles y de profunda tristeza y comprendemos el amor del pueblo por Hebe, pero en este momento como familia tenemos la necesidad de llorar a la Madre de Plaza de Mayo, a Hebe, en intimidad”, afirmó en un comunicado su hija Alejandra, la única de sus tres hijos que permanece con vida.
Sus otros dos hijos, Jorge Omar y Raúl Alfredo, desaparecieron durante los primeros compases de la dictadura, lo que llevó a Bonafini y a otras decenas de madres a movilizarse hasta Buenos Aires en búsqueda de sus seres queridos. Esas manifestaciones frente a la Casa Rosada derivaron en la creación, en 1977, de Madres de Plaza de Mayo, principal símbolo de la oposición a las autoridades cívico-militares y máximo exponente en la lucha por los derechos humanos en Argentina.
Con la llegada de la democracia, la asociación se dividió en dos: por un lado, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, que tiene a Taty Almeida como su principal referente, y por otro la Asociación Madres de Plaza de Mayo, más reconocida fuera del país, liderada hasta ahora por Hebe de Bonafini.
La expresidenta y actual vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández, fue la encargada de anunciar públicamente la muerte de Bonafini, con quien siempre mantuvo una gran amistad, especialmente a partir de la reapertura de los juicios por lesa humanidad impulsada por su esposo, el fallecido Néstor Kirchner.
“Queridísima Hebe, Madre de Plaza de Mayo, símbolo mundial de la lucha por los derechos humanos, orgullo de la Argentina. Dios te llamó el día de la Soberanía Nacional… No debe ser casualidad. Simplemente gracias y hasta siempre”, manifestó la exmandataria en su cuenta de la red social Twitter.
El Gobierno de Alberto Fernández decretó tres días de luto nacional por la muerte de Bonafini, un “símbolo internacional” en la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los “treinta mil desaparecidos” durante la época del terrorismo de Estado.
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