La mañana de este lunes, China lanzó con éxito el último módulo de su estación espacial en construcción, llamada Tiangong, que debe permitir que la estructura esté completamente operativa, como parte de su ambicioso programa en el espacio.
El deseo de China de construir su propia estación espacial se nutrió en parte del rechazo de Estados Unidos a aceptar a chinos en el programa de la Estación espacial internacional, una iniciativa conjunta entre Estados Unidos, Rusia, Canadá, Europa y Japón.
El módulo llamado Mengtian (“sueño de los cielos”) fue lanzado a las 15 horas con 27 minutos, tiempo de China, desde la isla tropical de Hainan (al sur del país).
El Módulo Mengtian es el tercer y último elemento importante de la estación espacial Tiangong, que debería tener una vida útil de al menos 10 años. También debe permitir que China mantenga una presencia humana a largo plazo en el espacio. Su montaje ha necesitado un total de once misiones.
Desde junio, tres astronautas, entre ellos una mujer, están en la estación espacial china, para una misión de unos seis meses. Aunque China no prevé una cooperación internacional para su estación, Pekín aseguró que están abiertos a una colaboración extranjera.