Luego de 26 años, llega a su fin el horario de verano el próximo 30 de octubre, el Senado de la República aprobó la iniciativa que envió el presidente López Obrador para eliminarlo en la mayoría de los estados del país.
El horario de verano se estableció por decreto del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, en 1996, como una medida para reducir el gasto energético en los hogares y para estar en sincronía comercial con Estados Unidos, por lo que se aplicó por primera vez el domingo 7 abril de ese mismo año.
Se propuso eliminar el horario de verano debido a que la mayoría de la población, según datos del presidente López Obrador, estaba en desacuerdo con su implementación, además de que ocasionaba daños a la salud. Esto fue respaldado por el secretario de Salud, Jorge Alcocer, quien aseguró que el cambio al horario de verano afecta el sistema nervioso, ocasionando somnolencia, irritabilidad, problemas de concentración y de memoria, así como ideas suicidas, trastornos digestivos, disminución del apetito durante el día y aumento del hambre en la noche. Y que, por el contrario, el horario de invierno disminuye el riesgo de enfermedades del corazón, obesidad, insomnio y depresión.
De acuerdo con el dictamen, el horario de verano se aplicaría exclusivamente en el estado de Baja California y algunos municipios de Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León localizados en la franja fronteriza norte. El horario estacional fronterizo norte surtirá efecto desde las dos horas del segundo domingo de marzo, y concluirá a las dos horas del primer domingo de noviembre.