Las abejas Yucatecas son subcampeonas nacionales en la producción de miel, pero esta semana tendrán su revancha en Campeche en el concurso: “Abejas: Expresión de la Biodiversidad” los días 7, 8 y 9 de septiembre, donde además de la premiación del concurso nacional entre abejas para saber en dónde se produce la mejor miel del país; se llevarán a cabo diversos cursos y talleres sobre el tema.
En mayo de 2021 la calidad de la miel de las abejas yucatecas fue ampliamente reconocida, ya que la primera cosecha del Complejo de Granjas Kinchil ganó el segundo lugar en el Concurso Nacional de Miel del Congreso Internacional de Actualización Apícola, organizado por la Asociación Nacional de Médicos Veterinarios Especialistas de Abejas, A.C.. Este premio fue el resultado de la política de porcicultura sustentable y con el fin de innovar e implementar un modelo de Economía Circular, por parte de Kekén, empresa mexicana líder en producción y exportación de carne de puerco a cargo de Claudio Freixes.
En un proyecto piloto esta empresa orgullosamente yucateca implementó un proyecto apícola en su una de sus granjas, a través de prácticas innovadoras y amigables con el medio ambiente, además de garantizar el éxito en la crianza de las abejas y asegurar la sustentabilidad de la granja por varias generaciones. A través del proyecto apícola, la empresa se ha enfocado en conocer el valor ambiental y social que representa ofrecer a apicultores en Yucatán los conocimientos y herramientas necesarias para lograr una cultura de la miel realmente sostenible. El proyecto ha generado grandes resultados.
En menos de un año, cada apiario logró una producción promedio de 10 kilogramos del producto apícola por cosecha, dos kg más de lo que normalmente se logra. Asimismo, el programa ha contribuido positivamente en la región, puesto que, además de emplear mayoritariamente a mujeres, ha permitido que varias familias que se dedican al sector apícola cuenten con una fuente de ingresos a largo plazo. Nueve familias en total han sido beneficiadas con el Programa de Sustentabilidad de Ambiental de Kekén, tres de ellas son encabezadas por mujeres. Annel Carrillo Rodríguez, líder del proyecto apícola, destaca que se seleccionaron a aquellas personas que aceptaron el compromiso de cuidar las colmenas y de aprender las técnicas para manipular y proteger a las abejas.
Las apicultoras aseguran que estas herramientas les permiten formar sus propios apiarios en sus comunidades y ahora ya conocen la gran responsabilidad que implica la crianza de abejas, por lo que se sienten seguras para emprender en el negocio de la miel.
Las abejas son parte esencial de la biodiversidad necesaria para la supervivencia de los seres humanos. Son tan importantes que a través de la polinización contribuyen a la seguridad alimentaria y a la nutrición, además de impactar positivamente al medio ambiente, ayudando a la biodiversidad y a los ecosistemas. Sin embargo, actualmente, las abejas están cada vez más amenazadas por las actividades humanas, sobre todo las especies silvestres.
JJ









