CDMX.- El magistrado presidente del Poder Judicial de la Ciudad de México (PJCDMX), Rafael Guerra Álvarez impuso la toga a la jueza Rosa Linda Marure Reyes, así como a los jueces Julio César Martínez Escamilla y Jorge Ortega Camacho, quienes ante los plenos de magistrados y de consejeros de la Judicatura rindieron la protesta correspondiente.
Durante el evento, Guerra Álvarez los conminó a acatar únicamente los designios de la ley para ser libres, ya que “donde un juez está sometido, su pueblo lo estará también” advirtió al señalar que la libertad de sus resoluciones es proporcional a la libertad del pueblo al que pertenecen, el cual así se los reclamará en todo momento.


“En sus manos está preservar la independencia de su patria, y sólo el lenguaje de la legalidad, la probidad, la equidad y la recta razón los hará merecer un lugar en la historia”, subrayó el magistrado, quien planteó a los nuevos jueces que representan la voluntad de una nación convencida de su vocación institucional, garantista, secular y liberal.
Los convocó a no permitir que la realidad de los hechos los haga olvidar sus ideales ni a que éstos les impidan ver la realidad de los hechos. Su conducta, agregó, es patrimonio público por todo lo que representa su investidura, y la elocuencia de su ejemplo será el camino para miles de jóvenes esperando alcanzar su lugar.

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