Madrid.- Las lluvias de las últimas horas aliviaron la situación de los incendios forestales en el este de España, en la región de la Comunidad Valenciana, donde dos fuegos calcinaron más de 26.000 hectáreas.
Las lluvias caídas en las últimas horas ayudaron a apagar las llamas del incendio forestal que comenzó el sábado en Vall d’Ebo, mientras que en Bejís los bomberos siguen trabajando para apagar los rebrotes que se están produciendo. Estos dos grandes incendios de la Comunidad Valenciana calcinaron más de 13.000 hectáreas cada uno, según los datos aportados este jueves por el programa de satélites comunitario Copernicus.
Los rebrotes originados por el viento en el incendio de Bejís están siendo los puntos en los que se centran más intensamente los numerosos efectivos aéreos y terrestres que continúan trabajando en la extinción de ese fuego, que ya ha superado al de Vall d’Ebo en superficie quemada. La situación es mejor en la Vall d’Ebo, donde todos los vecinos de los municipios evacuados por el incendio forestal ya pueden regresar a sus domicilios, según informó Emergencias 112 de la Comunidad Valenciana, un retorno que se hará de manera escalonada y paulatina.
También se comunicó que es posible circular por las carreteras afectadas por el fuego, aunque con prudencia porque puede haber deslizamientos, mientras que los ayuntamientos de las poblaciones desalojadas solicitaron precaución a los ciudadanos durante el regreso a sus hogares. La lluvia caída durante la noche en esta zona, en el interior norte de la provincia de Alicante, logró estabilizar el fuego que a primera hora de la mañana se encontraba ya sin llamas en sus frentes.
EL VERANO MÁS INTENSO DEL GRUPO DE LAS FUERZAS ARMADAS ANTINCENDIOS
El 43 Grupo de las Fuerzas Aéreas, que lleva 50 años extinguiendo incendios en España y cuyo lema es “¡Apaga …y vámonos!”, vive este verano su campaña “más intensa y virulenta” con casi el triple de salidas que en años anteriores. La ministra, que quiso agradecer de primera mano al 43 grupo su labor, también apuntó que los incendios de este año tienen “una virulencia y unas características especiales, debido en buena medida a la sequía y las sucesivas olas de calor”. “No se habían visto antes incendios de esta magnitud”, señaló.
JJ









