Reino Unido.- Tras las emociones vividas en el primer día de los cuatro que acogen las celebraciones del Jubileo de Platino de la reina Isabel II, ha llegado el que quizá es el momento más esperado. Porque estaba previsto que la catedral de San Pablo sirviera de escenario para una misa que uniera a la familia real al completo. Y aunque el mismo jueves se anunciaban algunas bajas importantes, incluyendo la de la propia monarca o la del príncipe Andrés por su positivo en covid, este servicio religioso suponía la primera imagen oficial del príncipe Harry y Meghan Markle junto al resto de la familia. Así que la expectación estaba asegurada.
Desde horas antes, los invitados a esta ceremonia han ido llenando los bancos de la catedral de San Pablo. Media hora antes de que diera comienzo, veíamos llegar a tres ex primeros ministros, Tony Blair, Theresa May o David Cameron, los tres con sus respectivas parejas. Seguidamente, hacía su aparición el actual líder del Gobierno, Boris Johnson, acompañado de su esposa, Carrie, que acaparó gran parte de los focos con su llamativo y elegante estilismo, un vestido en rojo que coronó con un sombrero en color blanco.
Aunque se había podido ver fugazmente a Meghan Markle en el interior del palacio de Buckingham durante el Trooping the Colour -sin posar con su familia política en el balcón-, no era hasta este viernes cuando su aparición oficial junto al príncipe Harry y los Windsor estaba asegurada. Y con ella, la primera imagen de los Sussex juntos en Reino Unido dos años después del Megxit. Un periodo en el que además no han faltado las tensiones, especialmente por las diferentes intervenciones televisivas de ambos, recordando sobre todo su entrevista con Oprah Winfrey, en la que incluso acusaron a la familia real de racismo.
Por eso, si la misa en San Pablo ya era un punto interesante en los cuatro días de celebraciones del Jubileo de Platino de la reina Isabel II, el hecho de que supusiera la primera aparición de la pareja junto a la familia, añadía aún más morbo al momento. Y no había que esperar mucho para verlo: faltaban dos minutos para las 11 de la mañana en Reino Unido -una hora más en nuestro país-, cuando los primeros Windsor hacían su aparición. Los primeros, los duques de Gloucester y los príncipes Michael de Kent, primos de la monarca británica.
Seguidamente llegaban otros familiares, como David Armstrong-Jones, conde de Snowdon, y Lady Sarah Chatto, los hijos de la princesa Margarita y sobrinos de Isabel II, Mike y Zara Tindall, Peter Phillips o Lady Gabriella Windsor con su marido, Thomas Kingston. Minutos después llegaba otro grupo, liderado por el duque de Kent, quien el jueves tendría un protagonismo especial durante el Trooping the Colour, ya que fue quien acompañó a la reina en su primera salida al balcón.
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