El español Rafael Nadal se vio obligado a jugar cinco sets contra el canadiense Felix Auger-Aliassime, 3-6, 6-3, 6-2, 3-6 y 6-3 para clasificarse a los cuartos de final de Roland Garros, donde le espera el serbio Novak Djokovic.
Es la tercera vez en 112 partidos sobre la tierra batida de París que el español completa el máximo de parciales y en las tres ocasiones ha salido victorioso.
Esta vez lo hizo tras un maratón de 4 horas y 21 minutos donde mostró un nivel de juego inferior a los últimos días frente al nueve del ránking, que cuenta entre su equipo de asesores con Toni Nadal, que entrenó a Rafa hasta 2017.
En busca de su decimocuarta corona en París, Nadal avanzó con más problemas que en los pasados duelos contra un Auger-Aliassime que le obligó a elevar el nivel y que, por vez primera, le colocó ante el precipicio de la derrota, que habría sido la cuarta en la capital francesa.
No completó un buen partido el español, sometido en muchas fases del duelo al dominio del noveno tenista del panorama actual, un jugador de 21 años, en clara progresión.
La temperatura bajó varios grados y una brisa procedente del Sena refrescó aún más el ambiente en el que Nadal no encontró la trayectoria ascendente que venía trazando desde su aterrizaje en París.
Todo ello ante la atenta mirada del tío Toni, que asesora a Auger-Aliassime desde abril de 2021, que se sentó en la tribuna presidencial, terreno neutral respetando la cláusula de su contrato que le eximía de asesorar al canadiense en caso de que se cruzara con su sobrino.
Incómodo, falto de tensión, Nadal cedió fácil el primer set en el que penaba para anotarse su servicio. Solo lo hizo en dos ocasiones.
Reaccionó en el segundo para contrarrestar el desafío del rival, un juego de ángulos que redondeó mejorando su servicio.









