México.- La salud púbica en el país, es un eje fundamental que debería ser atendido y cuidado por la actual administración a cargo del Presidente de la República, sin embargo, es cosa que Pedro Zenteno Santaella, actual Director General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores de Estado (ISSSTE), no ha terminado de entender pues la usa como bancada para sus intereses personales y políticos.
En el año 2021, siendo el líder de Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), empresa gubernamental, actuó con alevosía a costa de la pandemia mundial sanitaria, insinuando la adquisición de más de 3 millones de medicamentos para el tratamiento ante el COVID-19, que fortuitamente se acabó en un periodo corto sin ninguna explicación, pero que tuvo a bien gastar 3 mil millones de pesos, transacción cuestionable que nunca transparentó.
Hoy, siendo uno de los funcionarios federales con mayor renombre y nivel, en su paso por la función pública ha dejado rastros de corrupción incalculables, pero con la firme idea de continuar en la línea política, que se ha vuelto su minita de oro tras los desfalcos ostentosos que se la han obviado, se postuló en el Distrito 37 de Cuautitlán, como Congresista Nacional ante la próxima reestructura de Morena, claro está que los gastos de esta convocatoria los cubrirá con el recurso público que ha logrado reunir en sus bolsillos.
Absurdo es el actuar de Pedro Zenteno, quien a costa de la salud de los mexicanos se mueva en una contienda con visión de una verdadera Cuarta Transformación y quien además ha salido a dar la cara por Delfina Gómez Álvarez, asegurando que tiene todas las de ganas para Coordina los Comités de Defensa de la 4T.
Innecesarias las palabras de Javier Huerta Jurado, quien a través de un comunicado retiró su postulación en la contienda e invitó a la ciudadanía a brindar apoyo total a Zenteno Santaella, recalcando que se requiere una nueva cultura política, apegada a la legalidad, encauzado a la política por un sendero ético, formada por mujeres y hombres libres dispuestos a impulsar nuevas formas de participación, palabras que por supuesto quedan grandes para referirse a uno de los personajes más corruptos en la administración pública.









