México.- Tal y como lo prometió; en un hecho sin precedente, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) Arturo Zaldívar, escuchó la problemática que enfrentan en sus juicios Rosario Robles y 219 internas más del Penal de Santa Martha Acatitla. Tras la reunión programada en el centro penitenciario, Zaldívar resaltó la necesidad de revisar los criterios de la prisión preventiva oficiosa y preventiva, así como acortar procesos.
“Comprobé los vicios del sistema penal mexicano que he venido señalado desde hace mucho tiempo: la necesidad de revisar la prisión preventiva oficiosa, de establecer criterios más claros para la prisión preventiva justificada, de que tenemos que desterrar que haya tantos procesos tan largos y que las personas puedan estar 10 o 15 años sin ser sentenciadas”, dijo.
Puntualizó que Robles Berlanga se condujo como una más de las 600 mujeres que le hicieron llegar una carta e insistió que el motivo de su presencia en Santa Martha no fue para politizar ningún caso en específico, sino para ver en lo general el acceso a la justicia. Explicó que, durante la reunión, Rosario Robles hizo uso de la palabra, pero aclaró que la exsecretaria de Desarrollo Social no habló de su caso personal y se encargó de exponer los temas graves y las preocupaciones de las mujeres que se viven al interior de esa cárcel.
Agregó que fue la propia Robles quien le hizo llegar un documento extenso con diversas temáticas como la prisión preventiva oficiosa, prisión preventiva justificada, el debido proceso, duración de los juicios y juzgar con perspectiva de género. Aseguró que la ex funcionaria federal fue clara en su exposición, la cual se centró en la problemática general de las mujeres en el penal sin insinuar su situación personal, por ello consideró que su intervención fue inteligente al no politizar esta visita.
El presidente de la Corte informó que revisará el documento que le entregó la exfuncionaria; el cual contiene los grandes ejes que se viven al interior de ese centro penitenciario. Aclaró que en su visita, que duró más de dos horas y media, no se trataron temas físicos del penal pero sí “me comprometí con ellas a analizar lo particular y lo general de sus casos”, por lo que será la defensoría pública federal la que revisará todos los casos desde la próxima semana.
“Son unas cuestiones muy dramáticas que hay que ver (pero) recuerden algo: incluso las personas que cometen un delito y son sentenciadas requieren un trato digno y requieren que esa sentencia se dé conforme a la ley y a la constitución”, dijo.
Por esta misma situación pidió que “no caigamos en este falso debate ya superado desde el calderonismo de que por un lado están las víctimas y por otro los delincuentes”. Durante su visita el ministro estuvo acompañado por su esposa Mariana Bojórquez, quien de igual forma como terapeuta profesional se comprometió a trabajar como psicóloga infantil para dar atención a los hijos e hijas de las reclusas.
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