El incidente ocurrido en el Querétaro vs Tigres podría derivar en una investigación de oficio por parte de la FMF
El triunfo de Querétaro por 3-2 sobre Tigres quedó marcado por una serie de decisiones arbitrales que desataron la polémica, pero ninguna generó tanto debate como el balonazo que el mediocampista Paulo Víctor impactó en el rostro de la árbitra Katia Itzel García cuando el juego se encontraba detenido.
La acción ocurrió en un encuentro que superó los 100 minutos de duración y que concluyó con un penal a favor de Gallos Blancos, señalado tras una prolongada revisión en el VAR. Sin embargo, el incidente con la silbante se convirtió en uno de los temas más discutidos del partido.
Pese a la acción, Katia Itzel García no mostró la tarjeta roja al futbolista brasileño, una decisión que se sumó a otras jugadas controvertidas del encuentro, entre ellas las expulsiones que reclamó Tigres para Diego Reyes y Daniel Parra.
La Comisión Disciplinaria podría actuar de oficio
Con el informe arbitral ya entregado, ahora será la Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol la que determine si abre un procedimiento de oficio para analizar la conducta de Paulo Víctor y definir si amerita una sanción adicional.
El principal punto que deberá valorar el organismo será si el impacto del balón fue consecuencia de una acción imprudente o si existió intención de agredir a la árbitra.
Esa diferencia será determinante para establecer un posible castigo.
¿Qué sanciones contempla el reglamento?
Si la Comisión concluye que el futbolista incurrió en una conducta antideportiva sin intención de agredir, la sanción podría limitarse a varios partidos de suspensión.
Sin embargo, si tras revisar las imágenes y el informe arbitral determina que existió una agresión deliberada contra la silbante, el castigo podría ser considerablemente más severo, con una inhabilitación que podría extenderse por varios meses e incluso hasta un año, conforme a las disposiciones disciplinarias aplicables.
Mientras tanto, el caso continúa generando debate entre analistas, exárbitros y aficionados, quienes esperan que la Comisión Disciplinaria determine si la acción amerita una sanción ejemplar.









