Este 11 de junio, la Selección Mexicana inaugura la Copa del Mundo enfrentando a Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, en una jornada que promete quedar grabada en la historia del futbol.
El encuentro tendrá un significado especial para el Tricolor y para su entrenador, Javier Aguirre, quien dirigirá su tercera Copa del Mundo al frente de México tras sus participaciones en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. Ahora, tendrá la responsabilidad de conducir al equipo anfitrión ante millones de aficionados que sueñan con una actuación histórica.
México llega con una generación renovada que combina juventud y talento con la experiencia de futbolistas como Raúl Jiménez, uno de los líderes del vestidor y referente de un grupo que busca devolver al Tricolor al protagonismo internacional.
La ilusión de la afición se sostiene también en la oportunidad de cambiar una historia reciente que dejó sensaciones encontradas. Entre 1994 y 2018, México logró avanzar de manera consecutiva a los octavos de final en siete Copas del Mundo, una racha de consistencia pocas veces vista en el futbol internacional. Sin embargo, en Copa Mundial de la FIFA Catar 2022 el equipo quedó eliminado en la fase de grupos, rompiendo una seguidilla de 28 años clasificando a la segunda ronda.
Por eso, el Mundial 2026 representa mucho más que un torneo para el futbol mexicano. Es la oportunidad de reivindicarse en casa, respaldado por su gente y en un escenario único: el Estadio Ciudad de México, que se convertirá en el primer recinto del mundo en albergar tres partidos inaugurales de una Copa del Mundo, tras haber abierto también los torneos de 1970 y 1986.
Cuando el balón comience a rodar frente a Sudáfrica, no solo arrancará el Mundial. También comenzará una nueva oportunidad para que México escriba una de las páginas más importantes de su historia futbolística.









