México.- Mientras a las afueras del Senado todo era un caos vial por las manifestaciones de la CNTE y otros grupos inconformes, al interior del recinto legislativo se rindió un homenaje por más de 60 años de trayectoria a la Original Banda El Limón de Sergio Lizárraga.
El Senado cambia los debates por la música sinaloense
Los pasillos del Senado de la República dejaron de estar marcados por el ir y venir de legisladores, asesores y trabajadores para convertirse en el escenario donde la música sinaloense fue la protagonista.
Los acordes de la banda rompieron con la rutina legislativa y llenaron de fiesta el recinto, que se convirtió en un improvisado concierto que reunió a senadores, empleados e invitados.
Reconocen más de seis décadas de trayectoria de la Original Banda El Limón
La ceremonia comenzó con la entrega de un reconocimiento promovido por el senador del Partido Verde, Luis Alfonso Silva Romo.
La presidenta del Senado y de la Comisión Permanente, Laura Itzel Castillo, destacó la importancia de preservar las tradiciones musicales y reconoció el papel que desempeñan los artistas populares en la vida del país.
“Quien no ha bailado con la música que ustedes hacen, realmente no ha bailado bien”, expresó entre sonrisas, al asegurar que el Senado continuará impulsando las expresiones culturales y reiterar que el recinto es “la casa del pueblo”.
Desde el escenario, Juan Lizárraga, director de la agrupación, recibió el reconocimiento con evidente emoción.
Recordó las enseñanzas de su padre, Salvador Lizárraga, y afirmó que los más de 60 años de historia de la banda son el resultado del esfuerzo colectivo de generaciones de músicos y colaboradores que han llevado la música de Sinaloa y de México por el mundo.
“El Sinaloense” desata la fiesta en el recinto legislativo
Apenas sonaron las primeras notas de “El Sinaloense”, el ambiente cambió por completo.
Algunos asistentes comenzaron a seguir el ritmo con las palmas, mientras otros movían discretamente los pies desde sus lugares.
El repertorio continuó con “Te Sigo Amando”, de Juan Gabriel, y “Si Nos Dejan”, de José Alfredo Jiménez, canciones que fueron coreadas por buena parte del público.
Más tarde llegaron “Derecho de Antigüedad” y “La Abeja Reina”, desatando una mayor efervescencia entre los presentes.
La senadora de Morena, Simey Olvera, no ocultó su entusiasmo. Desde su asiento acompañó casi todas las interpretaciones, moviendo el torso al compás de la banda y cantando cada estrofa que conocía.
Mientras tanto, el segundo piso del edificio del Senado lucía abarrotado.
Trabajadoras y trabajadores se asomaban desde los barandales para observar a la agrupación originaria de Mazatlán, capturando el momento con teléfonos celulares.
Las selfies, los videos y las fotografías se multiplicaron durante la presentación, buscando inmortalizar una escena poco común dentro del recinto legislativo.
Incluso hubo quienes no resistieron el impulso de bailar discretamente desde su lugar, dejando por un momento el ambiente solemne para sumarse a la fiesta que imponía la tambora.
El Senado se convierte por una mañana en escenario de cultura popular
Por unos minutos, las discusiones políticas, las iniciativas y los debates quedaron suspendidos entre trompetas, clarinetes y percusiones.
El Senado cambió los discursos por la música y confirmó que, al menos por una mañana, también puede convertirse en un escenario para celebrar la cultura popular mexicana.
JJ









