México.- La región de América Latina y el Caribe, aunque sigue entrampada en el empleo informal y el subdesarrollo, también tiene la oportunidad de implementar estrategias que permitan su crecimiento económico y la generación de mejores empleos, así lo afirmó Tatiana Vargas, encargada de negocios de Costa Rica, en el marco del 10º aniversario del Programa Regional para América Latina y el Caribe, organizado por la OCDE.
Más de la mitad de los trabajadores sigue en la informalidad
“Y es que recordemos que en la región, más de la mitad de los trabajadores siguen en la informalidad; la productividad sigue siendo uno de los principales desafíos y tenemos que seguir trabajando para mejorar la confianza en nuestras instituciones. Sin embargo, tenemos oportunidades en la región: una transición verde exitosa podría generarnos hasta 15 millones de empleos netos hacia 2030; algo que las perspectivas económicas de América Latina que prepara el Centro de Desarrollo de la OCDE nos llamaba la atención en una de sus anteriores ediciones. También la digitalización nos abre nuevas oportunidades para generar mayores empleos de calidad para millones de personas en la región y una mayor integración económica puede convertir a nuestra región en un motor más dinámico del crecimiento económico global”.
Dijo que el verdadero objetivo de esta nueva etapa será lograr transferir todo ese conocimiento para seguir catalizando mejores políticas públicas de la mano de los mejores estándares internacionales, con el objetivo de generar más empleo formal e incrementar la productividad.
América Latina gana relevancia geopolítica
Mario López Roldán, director del Centro de la OCDE en México para América Latina, destacó la posición que está tomando la región a nivel global y dijo que puede aprovechar la experiencia que México ha tenido.
“La verdad, la región está adquiriendo una relevancia geopolítica muy importante. La generalidad de los países comulga con los valores de la OCDE: democracia, respeto a los derechos humanos, economías de mercado, economías que creen en el libre comercio, en la apertura económica y la competencia. La verdad, este ímpetu, este entusiasmo latinoamericano por fortalecer la colaboración con América Latina y el Caribe se puede beneficiar mucho de la experiencia de México”.
La experiencia de México puede fortalecer la integración regional
Dijo que esa experiencia de nuestro país en materia de integración puede ser de gran utilidad para las otras naciones. Reconoció que cada país tiene sus particularidades, pero hay elementos comunes que ayudan a mejorar el bienestar de las sociedades.
Señaló que, entre más se integre Latinoamérica y más se fortalezcan esos procesos, se podrán enfrentar de mejor forma los desafíos comunes.
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