México.- El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, CAF, presentó su reporte 2026 de economía y desarrollo, “Raíces del Futuro, el Nuevo Mundo Rural de América Latina y el Caribe”. Alicia Montalvo, Vicepresidenta encargada de Cooperación, alianzas y Movilización de CAF, señaló que el informe se centra en 3 pilares, porque afirmó que “El mundo rural hoy más que nunca, importa”, no solo porque en él se concentran diversos recursos y capacidad de la región para producir alimentos de manera sostenible, sino porque es una fuente de desarrollo.
Por ello afirmó que los esfuerzos deben enfocarse a mejorar la productividad en el mundo rural, avanzar en una transición energética y contar con una economía rural más proactiva, que enfrente diversos retos.
Potencial del campo y nuevas fuentes de ingreso
“La región puede no solo posicionarse como un actor relevante en los mercados del futuro, también avanzar hacia una mayor autonomía estratégica, reducir vulnerabilidades y fortalecer su resiliencia. El potencial también está en áreas especialmente relevantes en el mundo rural como: la pesca, la acuacultura, el sector forestal, se aborda en el informe, los negocios basados en la naturaleza y particularmente los créditos de carbono pueden convertirse en una nueva fuente de ingreso para los productores rurales”.
Dijo que para traducir ese potencial en hechos, se debe superar la paradoja, que se observa en la mayoría de los países de la región, el no haber sacado de la pobreza y la informalidad a quienes producen los alimentos.
Agregó que la productividad agrícola en la región, apenas llega al 12 por ciento de la que tiene Estados Unidos, aunque cuenta con el potencial de superar a los países de altos ingresos. Apuntó que para avanzar se deben atender frentes claves como: las barreras de productividad, la adopción de prácticas sostenibles en riego y fertilizantes y combatir los desafíos sociales, ambientales y territoriales, entre ellos brindar más capacidades a los gobiernos locales.
Retos estructurales: financiamiento, regulación y productividad
“Es imprescindible mejorar las capacidades institucionales y técnicas de estos gobiernos de nivel Subnacional y brindarles una mayor autonomía fiscal; el segundo punto clave que destaca el reporte, tiene que ver con los marcos regulatorios y con la información; sin catastros modernos no hay seguridad jurídica sobre la tierra y sin reglas del juego claras y estables, es difícil atraer inversión para esta transformación. Por último y no menos importante, está el financiamiento. El crédito agrícola no llega a los pequeños productores, la inversión en investigación y desarrollo agrícola es marginal, apenas menos del 1% del PIB en la región con excepción de países como Brasil y los subsidios, no se concentran en bienes públicos, como la infraestructura”.
CAF impulsa financiamiento para transformación rural
Por ello afirmó que el CAF, como músculo financiero para el desarrollo en su agenda, respalda operaciones con miras a impulsar a ese sector, recordó que entre 2010 y 2024, destinó 4 mil 300 millones de dólares a la estrategia de prosperidad y el año pasado se hizo un compromiso de dedicar otros 8 mil millones de dólares hasta el 2030, al sector agropecuarios. Con ello, afirmó, se financiarán programas que lleguen al productor rural, a través de programas de crédito, diseñar fondos de garantía que reduzcan el riesgo percibido por la banca privada y la estructuración de seguros que protejan la inversión frente a choques climáticos.
Además buscarán contribuir a movilizar inversión para la transición energética rural y para grandes proyectos como el litio, el hidrógeno verde y otras energías renovables como biocombustibles, también contemplan financiamiento para la infraestructura rural, como vías secundarias y terciarias, redes eléctricas, de agua y saneamiento, así como conectividad digital.
En el ámbito gubernamental apoyarán a los gobiernos al diseño de marcos regulatorios, que ayuden a estos y otros muchos objetivos.
FF









