EE.UU.- Representantes de Israel y Líbano comenzaron negociaciones directas en Washington D. C., en un intento por frenar la escalada de violencia en la región tras el conflicto con Irán. Se trata del primer diálogo de este tipo en más de tres décadas.
El encuentro se realiza bajo la mediación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien calificó la reunión como una “oportunidad histórica” para avanzar no solo hacia un alto el fuego, sino hacia una solución duradera.
Estados Unidos busca una solución a largo plazo
Durante la apertura del diálogo, Rubio destacó que el objetivo va más allá de detener los ataques actuales:
“Podemos crear el marco para algo positivo a largo plazo”, afirmó, en referencia a la influencia del grupo chií Hizbulá en la región.
En las conversaciones participan diplomáticos de alto nivel, incluidos representantes de ambos países y funcionarios estadounidenses clave en política exterior.
Violencia y crisis humanitaria presionan el diálogo
Las negociaciones llegan tras semanas de enfrentamientos entre Israel y Hizbulá en territorio libanés, que han dejado:
- Más de 2 mil muertos
- Más de un millón de desplazados
- Decenas de ataques con cohetes hacia territorio israelí
Aunque recientemente se alcanzó un acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos, Israel e Irán, el primer ministro Benjamín Netanyahu ha rechazado incluir al Líbano en ese pacto.
Posturas opuestas amenazan el avance
Las diferencias entre ambas partes podrían complicar el éxito de las negociaciones:
- Líbano exige un alto el fuego inmediato
- Israel demanda el desarme total de Hizbulá y la creación de una zona de seguridad en el sur libanés
Por su parte, el líder de Hizbulá, Naim Qassem, rechazó las conversaciones, calificándolas como “sin sentido” sin un consenso interno previo en el país.
Un diálogo clave en medio de tensiones globales
El Gobierno libanés busca mantener una postura independiente frente a las negociaciones paralelas entre Washington y Teherán, mientras la comunidad internacional observa con cautela.
Este diálogo representa un punto de inflexión en un conflicto prolongado, aunque las profundas diferencias políticas y militares mantienen incierto su desenlace.
EFE
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