Jerusalén.- En las últimas horas, Israel lanzó su mayor ofensiva contra Líbano desde el inicio del conflicto, con bombardeos que han dejado más de 250 muertos y cientos de heridos, de acuerdo con autoridades locales.
Los ataques, dirigidos principalmente contra posiciones de Hezbolá, se registran pese a un alto al fuego temporal entre Estados Unidos e Irán, lo que ha generado preocupación internacional por una posible ruptura del acuerdo.
Además, el gobierno israelí ha dejado claro que continuará con las operaciones militares en territorio libanés, argumentando que ese país no forma parte de la tregua vigente.
Hezbolá responde y aumenta el riesgo de escalada
El grupo chií Hezbolá advirtió que seguirá atacando a Israel hasta que cesen las ofensivas, acusando a Tel Aviv de violar el acuerdo de alto al fuego.
Esta postura eleva la tensión en la región, ya que podría derivar en una escalada mayor del conflicto, involucrando a más actores y debilitando los esfuerzos diplomáticos.
Irán amenaza con romper la tregua y afecta el petróleo mundial
Irán también ha reaccionado con firmeza, advirtiendo que podría romper el alto al fuego si continúan los ataques en Líbano.
Como parte de la presión, el país llegó a interrumpir el paso de petroleros en el estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula hasta el 25% del petróleo mundial.
Este movimiento generó incertidumbre en los mercados energéticos y provocó fluctuaciones en el precio del crudo a nivel global.
Un conflicto que va más allá de Líbano
El actual escenario forma parte de una guerra más amplia que comenzó a finales de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán, desencadenando una cadena de enfrentamientos en toda la región.
Desde entonces, el conflicto ha involucrado:
- Ataques directos entre países
- Enfrentamientos con grupos armados como Hezbolá
- Tensiones en rutas estratégicas de energía
- Crisis humanitarias con miles de desplazados
Crisis humanitaria y presión internacional
La comunidad internacional ha pedido que el alto al fuego incluya también a Líbano, ante el creciente número de víctimas y desplazados.
Mientras tanto, hospitales colapsados, destrucción de infraestructura y millones de personas afectadas reflejan el impacto directo de esta guerra en la población civil.
Redacción ENfoque
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