La Selección de Italia quedó fuera de la Copa Mundial de la FIFA 2026 tras caer en penales ante Bosnia y Herzegovina, consumando así su tercera ausencia consecutiva en una Copa del Mundo. Pese al duro golpe, el presidente de la federación, Gabriele Gravina, expresó públicamente su respaldo al técnico Gennaro Gattuso.
En conferencia de prensa, Gravina elogió el trabajo del seleccionador y pidió su continuidad al frente del proyecto, destacando la conexión lograda con el grupo de jugadores, a quienes calificó como “heroicos”. No obstante, también dejó abierta la posibilidad de decisiones institucionales, al confirmar que el futuro de la dirigencia será evaluado en un próximo consejo federal ante las críticas por los recientes fracasos.
Por su parte, Gattuso no ocultó la frustración tras la eliminación y calificó el resultado como “un mazazo difícil de digerir”. El estratega defendió la entrega de su equipo y evitó hablar sobre su continuidad, asegurando que el momento exige reflexión más que decisiones inmediatas.
Italia, campeona del mundo en 2006, profundiza así su crisis deportiva con una nueva ausencia mundialista, lo que intensifica la presión sobre su estructura futbolística de cara al futuro.









