Enfoque Deportes / 31-3-26 .- Sarajevo es la capital de Bosnia y Herzegovina, territorio con mucho daño por la historia bélica, parte de lo que fue Yugoslavia, pero que hoy este país de región balcánica que alcanza a tener un baño del Mar Adriático no deja de llorar sin embargo las lágrimas ahora nuevamente por gusto, por su segunda clasificación, así como Bosnia y Herzegovina, a una Copa del Mundo.
Zenica, al centro de este pequeño país de 51,209 kilómetros cuadrados, fue la ciudad sede para recibir a una Italia cargada de fantasmas, pero con ciertos momios a favor para ganar en juego definitorio de repesca UEFA uno de los últimos boletos para el mundial 2026 que arrancará el próximo 11 de junio en el Estadio Banorte de la capital mexicana.
La herencia futbolística de la región sea Seriba y Montenegro, Bosnia y Herzegovina. Macedonia del Norte, Eslovenia, Croacia o Kosovo, que políticamente y tras cruenta guerra civil tuvieron que dividirse cuando antes eran uno como la República Federal Socialista de Yugoslavia, siempre se destacó por buenos jugadores y equipos de futbol, o deportistas en general, de ahí tantos logros en el tenis con Novak Djokovic.
Es cierto que la selección de Bosnia y Herzegovina tendrá que mejorar porque recordemos vino de atrás para empatar a Italia, mandar a tiempos extra y definir en tiros penales, pero no cabe duda de que sumar su segunda participación mundialista, la primera en Brasil 2014, genera una ilusión bárbara que solo el futbol puede brindar, así que a seguir la fiesta bosnios que tendrán en el Mundial que enfrentar a Canada, Suiza y Qatar dentro del sector B, y esa será otra historia.









