Cerney le Ville.- Los ministros de Asuntos Exteriores del Grupo de los Siete exigieron un cese inmediato de los ataques contra civiles e infraestructuras en Oriente Medio, en medio de la creciente tensión por el conflicto con Irán.
Durante la reunión celebrada en Francia, el canciller francés, Jean-Noël Barrot, subrayó que ninguna circunstancia justifica ataques deliberados contra la población civil ni contra instalaciones diplomáticas.
Preocupación por la crisis entre EE.UU., Israel e Irán
Aunque la declaración evita usar la palabra “guerra”, el bloque se refirió a la “situación” en la región, a casi un mes del inicio de los bombardeos de Estados Unidos y Israel contra Irán.
El documento también fue respaldado por la Unión Europea, a través de su jefa de diplomacia, Kaja Kallas.
Clave: garantizar seguridad en el estrecho de Ormuz
Uno de los puntos centrales del pronunciamiento fue la exigencia de restablecer la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de energía.
El G7 calificó como una “necesidad absoluta” que esta vía marítima opere de forma libre, segura y conforme al derecho internacional, ante el riesgo de interrupciones que impacten la economía global.
Impacto económico y humanitario en la región
El bloque también alertó sobre las consecuencias del conflicto en:
- Poblaciones civiles
- Infraestructuras críticas
- Países aliados en la región
Además, destacó la urgencia de reforzar la ayuda humanitaria y mejorar la coordinación internacional para atender a las personas afectadas.
Riesgo global: energía, comercio y suministros
El G7 advirtió que la crisis ya genera efectos en cadenas de suministro clave, especialmente en sectores como:
- Energía
- Comercio internacional
- Fertilizantes
Por ello, los países miembros plantearon la necesidad de diversificar alianzas y coordinar estrategias económicas para mitigar el impacto global.
Un llamado a la desescalada
Con este posicionamiento, el G7 busca presionar por una desescalada del conflicto en Oriente Medio, en un momento crítico para la estabilidad internacional.
La prioridad, insistieron, es proteger a la población civil y evitar una crisis aún mayor con repercusiones globales.
EFE
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