El receptor abierto Jaxon Smith-Njigba, actual Jugador Ofensivo del Año, alcanzó un acuerdo histórico con los Seattle Seahawks para una extensión de contrato por cuatro años y 168.6 millones de dólares, consolidándose como el mejor pagado en su posición en la historia de la NFL.
El nuevo contrato contempla un salario promedio anual de 42.15 millones de dólares y más de 120 millones garantizados, cifras que imponen nuevos récords entre los receptores abiertos. Con este acuerdo, Smith-Njigba permanecerá con Seattle hasta la temporada 2031.
Seattle asegura a su figura franquicia
Los Seahawks ya habían ejercido la opción de quinto año del jugador para 2027, valuada en aproximadamente 23.9 millones de dólares. Con la extensión, el receptor —dos veces Pro Bowl— queda bajo contrato por las próximas seis temporadas, consolidándose como pieza clave en el proyecto deportivo del equipo.
Impacto en el mercado de la NFL
El acuerdo de Smith-Njigba redefine el mercado de receptores abiertos y podría detonar una nueva ola de contratos millonarios. Equipos como los Los Angeles Rams ya observan el impacto, especialmente en casos como el de Puka Nacua, quien se perfila para negociar una extensión en el corto plazo.
Supera a las principales estrellas
El contrato del receptor de Seattle deja atrás el récord previo de Ja’Marr Chase con los Cincinnati Bengals, que promediaba 40.25 millones anuales.
Además, supera con claridad a otros receptores de élite como Justin Jefferson (35 millones), CeeDee Lamb (34 millones), DK Metcalf (33 millones) y Garrett Wilson (32.5 millones).
Con esta firma, Seattle no solo asegura a su principal arma ofensiva, sino que también establece un nuevo parámetro económico para la posición en la NFL.









