EEUU.- En el día 18 de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, la ofensiva militar alcanzó uno de sus puntos más críticos con una escalada de ataques directos y selectivos contra la cúpula iraní.
Israel aseguró haber eliminado a altos funcionarios clave, incluido el ministro de Inteligencia iraní, en una ofensiva que forma parte de una estrategia para debilitar el aparato político y militar de Teherán.
Además, en días recientes también fueron abatidos figuras como Alí Larijani y otros líderes de seguridad, lo que detonó una respuesta inmediata de Irán.
Irán responde con misiles y armas prohibidas
Irán intensificó su contraataque con misiles balísticos y drones, impactando zonas urbanas en Israel, incluida Tel Aviv.
Algunos de estos ataques utilizaron bombas de racimo, armamento altamente polémico por su capacidad destructiva en áreas civiles. Estos impactos dejaron muertos y decenas de heridos, además de poner a prueba el sistema de defensa israelí.
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó que estos ataques son represalias directas por los asesinatos de sus líderes.
Estados Unidos intensifica ofensiva en puntos estratégicos
En paralelo, Estados Unidos ejecutó bombardeos en zonas clave cercanas al estrecho de Ormuz, buscando frenar la capacidad militar iraní y proteger rutas energéticas globales.
Estas acciones elevan el riesgo de un conflicto regional más amplio, ya que Irán mantiene presión sobre esta vía marítima vital para el comercio mundial de petróleo.
Crisis global: petróleo, comercio y tensión internacional
El conflicto ya tiene consecuencias globales. Irán ha restringido el paso en el estrecho de Ormuz, permitiendo solo el tránsito a países aliados, lo que ha provocado:
- Caída de hasta 95% en el tráfico marítimo
- Aumento en precios del petróleo
- Riesgo de crisis energética mundial
Además, el conflicto se ha expandido a otros frentes como Líbano, donde Hezbolá combate a Israel, generando miles de desplazados y cientos de muertos.
Un conflicto que escala y amenaza con expandirse
La guerra, iniciada el 28 de febrero de 2026 con bombardeos de EE.UU. e Israel sobre Irán, ha evolucionado en apenas 18 días hacia un escenario de confrontación regional directa.
Los ataques cruzados, asesinatos selectivos y el uso de armamento cada vez más agresivo han encendido las alertas internacionales sobre una posible guerra de mayor escala en Medio Oriente.
Redacción ENfoque
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