México.- La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán llegó a su día 16 con nuevos ataques militares, amenazas de cierre del Estrecho de Ormuz y fuertes repercusiones en los mercados energéticos internacionales.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero, ha escalado a varios frentes en Medio Oriente, con ataques a infraestructura estratégica, drones en países del Golfo y un incremento en la tensión regional.
Continúan ataques y escalada militar en la región
Durante la tercera semana de la guerra, Estados Unidos e Israel intensificaron bombardeos sobre objetivos militares iraníes, mientras Teherán respondió con misiles y drones contra posiciones israelíes, bases estadounidenses y objetivos en el Golfo Pérsico.
Además, el conflicto se expandió con operaciones militares en Líbano contra el grupo Hezbollah, aliado de Irán, lo que ha provocado desplazamientos masivos y nuevas víctimas en la región.
Según reportes militares, Israel asegura que aún mantiene “miles de objetivos” dentro de territorio iraní, lo que sugiere que la ofensiva podría prolongarse.
Estrecho de Ormuz en el centro de la crisis energética
Uno de los puntos más críticos del conflicto es el Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
Irán ha restringido el paso de embarcaciones vinculadas a Estados Unidos y sus aliados, provocando una fuerte interrupción en el transporte de crudo y gas.
Ante esta situación, Washington ha presionado a varios países para formar una coalición naval que garantice la reapertura del estrecho y proteja las rutas marítimas.
El precio del petróleo supera los 100 dólares
La incertidumbre generada por el conflicto ha impactado directamente en los mercados energéticos.
El precio del crudo Brent superó los 104 y 105 dólares por barril, mientras el petróleo estadounidense WTI alcanzó los 100 dólares, impulsado por los temores de interrupciones prolongadas en el suministro global.
Desde el inicio de la guerra, el precio del petróleo ha aumentado cerca de 45 %, lo que genera presiones inflacionarias y temores de una crisis energética mundial.
Analistas advierten que un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz podría tener consecuencias “catastróficas” para los mercados energéticos globales.
Impacto económico global y riesgos de inflación
El conflicto ya tiene efectos visibles en la economía mundial. La guerra ha provocado volatilidad en los mercados financieros, encarecimiento de combustibles y riesgos de inflación en varios países.
Además, el aumento del precio del petróleo está afectando costos de transporte, energía y alimentos, lo que podría generar presiones económicas adicionales en las próximas semanas.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue presionando para evitar una escalada mayor que involucre a más países en la región.
Redacción ENfoque
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