México.- La actriz Ana Luisa Peluffo, figura emblemática de la Época de Oro del cine mexicano, falleció a los 96 años dejando un legado incomparable en cine, televisión y cultura popular. Su carrera, que abarcó más de siete décadas, marcó la historia del entretenimiento en México y trascendió generaciones.
Inicios y primeros pasos en el cine
Nacida como Ana Luisa de Jesús Quintana Paz Peluffo el 9 de octubre de 1929 en Querétaro, México, Peluffo comenzó su carrera cinematográfica con un pequeño papel en la película estadounidense Tarzan and the Mermaids en 1948.
Un año después, en 1949, debutó en el cine nacional con La venenosa, abriéndose camino rápidamente en la industria cinematográfica mexicana.
Rompiendo tabúes y consolidación artística
En 1955, Peluffo protagonizó La fuerza del deseo, cinta en la que realizó el primer desnudo en la historia del cine mexicano, un momento que desafió los convencionalismos de la época y la posicionó como una actriz audaz y vanguardista.
A lo largo de los años 50 y 60 también participó en filmes representativos como La Diana Cazadora (1957), que incluso generó el mito urbano de que ella había inspirado la escultura con ese nombre en la Ciudad de México —aunque la modelo real fue otra persona—.
Más de 200 trabajos entre cine y televisión
Peluffo protagonizó más de 200 películas y programas de televisión a lo largo de su carrera.
Su filmografía abarcó desde melodramas hasta comedias y cintas de culto como:
- El valle de los miserables (1975)
- Contrabando y traición (1975)
- Perro Callejero (1980)
- Pedro Navaja (1984)
- Al margen de la ley (1989)
También participó en telenovelas y series icónicas como El pecado de Oyuki, Marimar, Lazos de amor, Soñadoras y Mujeres asesinas 3, lo que la mantuvo presente en la pantalla chica por décadas.
Reconocimientos y legado duradero
Además de su extensa filmografía, Peluffo recibió importantes reconocimientos, incluyendo la Diosa de Plata por su trayectoria artística. Su presencia en películas y telenovelas ayudó a moldear la identidad del cine mexicano y a abrir puertas para futuras generaciones de actrices.
Últimos años y despedida
Ana Luisa Peluffo vivió sus últimos años en serenidad en su rancho en Jalisco, rodeada de sus seres queridos y cercana a su único hijo, como confirmó su familia. Los servicios funerarios se realizaron de manera íntima y privada, cumpliendo con sus deseos finales.
Con su partida, México despide a una de las figuras más queridas e influyentes del cine, cuyo trabajo artístico y valentía cultural permanecerán como parte esencial de la memoria del entretenimiento nacional.
Redacción ENfoque
SC/









