Rusia.- Las autoridades rusas detuvieron por alta traición a Alexandr Kachkurkin, un ciudadano ucraniano que obtuvo la nacionalidad rusa tras la anexión ilegal de Crimea en 2014, luego de que Kazajistán lo deportara de manera exprés, denunciaron organizaciones independientes de derechos humanos.
La organización Primer Departamento informó que Kachkurkin fue detenido en el mismo avión al aterrizar en Rusia, donde ahora enfrenta cargos que podrían derivar en una condena de hasta cadena perpetua.
Denuncian extradición encubierta mediante cargos administrativos falsos
De acuerdo con la investigación de Primer Departamento, Kazajistán habría encubierto la extradición del joven de 25 años mediante faltas administrativas fabricadas, entre ellas cruzar la calle de forma imprudente y fumar cachimba en un espacio cerrado, según un informe policial fechado el 28 de enero en Almaty.
La organización subrayó que todo el proceso —desde la elaboración del informe hasta la deportación— ocurrió en cuestión de horas, cuando normalmente estos procedimientos toman semanas o incluso meses.
Rusia lo acusa de financiar al Ejército de Ucrania
Las autoridades rusas acusan a Kachkurkin de enviar dinero a las Fuerzas Armadas de Ucrania, un delito tipificado como alta traición en el marco de la guerra iniciada en 2022.
Según Primer Departamento, el 10 % de los casos de alta traición abiertos en Rusia en 2025 están relacionados con transferencias financieras a Ucrania, lo que refleja un endurecimiento de la persecución judicial.
“Kazajistán ya no es un país seguro”, advierte la defensa
El abogado del acusado, Yevgueni Smirnov, denunció que el caso demuestra una colaboración directa entre las fuerzas de seguridad de Rusia y Kazajistán para perseguir a personas por motivos políticos.
“Estamos ante un caso en el que las autoridades rusas utilizan las leyes y fuerzas del orden de Kazajistán para perseguir a individuos”, afirmó el defensor.
Smirnov advirtió que esta práctica convierte a Kazajistán en un país inseguro incluso para ciudadanos ucranianos, al permitir detenciones con fines políticos.
Un precedente peligroso para opositores y críticos del Kremlin
Kachkurkin nació en Crimea, territorio ucraniano ocupado por Rusia desde 2014, y obtuvo la nacionalidad rusa de forma obligada. Por razones políticas, decidió mudarse a Kazajistán, buscando seguridad fuera del alcance del Kremlin.
Organizaciones de derechos humanos alertan que este caso sienta un precedente alarmante, ya que Rusia emite constantemente órdenes de arresto contra críticos del presidente Vladímir Putin o de la ofensiva militar en Ucrania.
Aunque muchas de estas órdenes son infundadas y de carácter político, generan detenciones y bloqueos administrativos cuando las personas cruzan fronteras de terceros países, incluso si posteriormente se comprueba la persecución política.
EFE
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