México.- El segundo Diálogo Nacional por la Paz, que se realizará en Guadalajara, Jalisco, los días 30 y 31 de enero y 1 de febrero, propone asumir tres actitudes fundamentales: mirar, interpretar y actuar, destaca la Iglesia Católica.
En su editorial de la revista Desde la Fe, la institución indica que es necesario mirar la realidad sin eufemismos ni evasiones; interpretar con responsabilidad qué prácticas contribuyen a reconstruir el tejido social y a fortalecer la justicia; y actuar mediante compromisos medibles en el tiempo, más allá de coyunturas políticas o calendarios sexenales.
Diálogo sin impunidad y centralidad en las víctimas
El documento subraya que el diálogo no debe confundirse con la falta de justicia:
“Es importante subrayar que dialogar no significa negociar la dignidad humana ni pactar con la impunidad. Dialogar es construir juntos las condiciones para que la justicia sea posible y para que la seguridad no sea un privilegio de unos cuantos”.
Asimismo, el medio de comunicación de la Arquidiócesis de México resalta que escuchar implica reconocer a las víctimas como el centro de cualquier esfuerzo de pacificación, no como una cifra más. Acepta que sin verdad, justicia y reparación para ellas no puede haber una paz auténtica ni duradera.
Una convocatoria plural contra la indiferencia
El Segundo Diálogo por la Paz convoca a más de mil participantes, entre los que destacan académicos, especialistas, víctimas de la violencia, comunidades religiosas y representantes de gobierno.
El objetivo es convertir la indignación en una apuesta por la paz, la cual se construye cuando las comunidades vuelven a entablar comunicación, cuando el Estado asume plenamente su obligación de garantizar seguridad y justicia, y cuando la sociedad deja de alimentar la violencia con indiferencia, normalización o miedo.
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