México.- La dirigencia nacional del PAN, con Jorge Romero a la cabeza y legisladores, entre ellos José Elías Lixa, coordinador parlamentario, y Margarita Zavala, se dieron cita en el INE. Dijeron no a la “ley Maduro”.
Entregaron una carta a la presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, para fijar sus posicionamientos en relación a la Reforma Electoral que viene, aunque reconocen que no hay una iniciativa ni un documento acabado al respecto.
En un evento en la explanada del INE, Jorge Romero señaló que les preocupa que Morena busque, con la reforma electoral, perpetuarse en el poder. Además, pidió que la intervención del crimen organizado en procesos electorales sea un factor que cancele de inmediato candidaturas.
El presidente del PAN, Jorge Romero, en la carta a la presidenta Guadalupe Taddei Zavala, le señala:
PAN rechaza la “ley Maduro” y advierte vicios de origen en la reforma
Primero. Nos preocupa la ruta que ha seguido la reforma. Su origen no se encuentra en un consenso parlamentario amplio ni en una exigencia ciudadana plural, sino en el propio Poder Ejecutivo, que mediante una comisión integrada por funcionarios y militantes del partido gobernante pretende incidir directamente en el diseño de las reglas de la competencia electoral.
En una democracia constitucional, quien gobierna no puede competir y, al mismo tiempo, dictar las reglas del juego; cuando ello ocurre, la reforma nace viciada de origen y se vulnera el principio de equidad. Las reformas electorales legítimas deben construirse desde el Congreso de la Unión, mediante deliberación plural, parlamento abierto y la participación efectiva de todas las fuerzas políticas.
Defensa de la autonomía del INE y los institutos locales
Segundo. Para el Partido Acción Nacional, ni el Instituto Nacional Electoral, ni los Institutos Electorales Estatales, son un gasto prescindible ni una estructura burocrática innecesaria, sino la institución e instituciones que garantizan elecciones libres, equitativas y confiables. Cualquier intento por debilitar su autonomía, centralizar sus funciones, reducir sus capacidades técnicas o subordinarlos al gobierno en turno representa un riesgo grave para la integridad del sistema democrático.
Crítica a la sobrerrepresentación legislativa y mayorías ficticias
Tercero. El debate sobre la representación legislativa ha sido distorsionado. El problema no es la representación proporcional, que permite la presencia de minorías políticas y garantiza que millones de personas tengan voz en los órganos legislativos, sino la sobrerrepresentación artificial que altera la voluntad ciudadana y permite la construcción de mayorías ficticias, lo que facilita Congresos subordinados y la eliminación de contrapesos reales. En la elección federal de 2024, este fenómeno se evidenció al permitirse que una fuerza política con alrededor del 55 por ciento de la votación nacional controlara más del 80 por ciento de la Cámara de Diputados.
Alerta por financiamiento ilícito y reducción de recursos públicos
Cuarto. El discurso sobre la reducción del financiamiento público carece de congruencia histórica. Cuando dicha reducción afectaba al partido hoy en el poder, fue rechazada, impugnada y litigada. El debate no se limita a la austeridad: en el contexto actual, reducir el financiamiento público sin reforzar los mecanismos de fiscalización electoral no contribuye a sanear la política, sino que la expone a su captura por intereses ilegales, particularmente cuando existen antecedentes documentados de esquemas sistemáticos de financiamiento ilícito de campañas, incluidos recursos vinculados al narcotráfico, al huachicol fiscal y a estructuras criminales.
Intervención del crimen organizado en las elecciones
Quinto. Nos preocupa de manera especial la intervención del crimen organizado en los procesos electorales. No se trata de una hipótesis ni de una exageración, sino de una realidad documentada mediante prácticas como la intimidación, el control territorial, la coacción del voto y el financiamiento ilegal. Cuando el miedo condiciona la participación ciudadana, la democracia deja de existir. Cualquier reforma electoral que ignore esta realidad o facilite su reproducción implica una regresión autoritaria incompatible con el estado de derecho.
La postura de Acción Nacional frente al futuro de la democracia
El Partido Acción Nacional ha sostenido de manera consistente una agenda orientada a fortalecer el sistema electoral, que incluye, entre otras medidas, la regulación estricta de la sobrerrepresentación, la nulidad de elecciones con intervención criminal y la certeza en las contiendas. No existe una negativa automática a la discusión de reformas; existe una línea infranqueable: no permitir la captura del árbitro electoral ni la normalización del crimen organizado como actor dentro del sistema político.
Reiteramos nuestra plena disposición para dialogar con el Instituto, aclarar posiciones, aportar propuestas y colaborar en todo aquello que contribuya a fortalecer la legalidad, la equidad y la confianza ciudadana en los procesos electorales. Está en juego la democracia misma. Las elecciones deben decidirse en las urnas, no en oficinas de gobierno; sin miedo, sin dinero ilícito y con árbitros plenamente autónomos.
JJ









