México.- América Latina, y en especial México, se encuentran en un nivel crítico de ocurrencia de ataques cibernéticos, ya que cada semana hay más de 2,800 registrados. Así lo reveló un estudio que señala que la acelerada digitalización de servicios y la brecha entre percepción y capacidad real de respuesta están poniendo en riesgo la información de millones de usuarios y la confianza en el ecosistema digital. Mientras el 65 por ciento de las empresas se percibe preparada, solo el 17 por ciento evalúa de forma continua su estrategia de ciberseguridad, situación que afecta a empresas, ciudadanos y gobiernos.
Impacto financiero y brecha de percepción
El reporte “Ciberseguridad, habilitador de confianza y competitividad”, elaborado por Incode y Endeavor, afirma que las organizaciones en nuestro país y la región enfrentan un 40 por ciento más ataques semanales que el promedio global. El impacto financiero promedio ya ha superado los 3.8 millones de dólares. El riesgo no está solo en la frecuencia de las agresiones, sino en la brecha de percepción y realidad; es decir, qué tan preparadas están realmente las instituciones para enfrentar estos escenarios de riesgo.
El factor humano: La puerta de entrada al cibercrimen
Casi 7 de cada 10 ataques están relacionados con el factor humano. Técnicas como el phishing y la ingeniería social son la principal puerta de entrada. A ello se suma un problema estructural: el 73 por ciento de los directivos de empresas fueron afectados por fraude cibernético en 2025, de acuerdo con un estudio del Foro Económico Mundial. Para este año, la seguridad digital se mantiene como una de las principales preocupaciones de la alta dirección.
Falta de talento especializado en México
Finalmente, el estudio advierte que en México el desafío es más profundo por la falta de talento especializado. El 69 por ciento de los directivos carece del personal necesario para cubrir las áreas de ciberseguridad. Esto representa que se requieren más de 300,000 especialistas para aumentar la capacidad de respuesta y disminuir la brecha entre organizaciones y sectores con distintos niveles de madurez digital.
JJ









