Redacción deportes, 20 ene (AJGD).- Desde alta mar, el equipo de Oceanida integrado por Ana Lucía, Eugenia, Andrea y Lucila continúa avanzando con paso firme en una de las aventuras más exigentes de su vida. Aunque las condiciones recientes no han sido sencillas, el ánimo se mantiene alto y la meta cada vez más cerca alimenta la motivación.
En los últimos días, la expedición ha enfrentado jornadas marcadas por lluvias constantes, vientos intensos y oleaje de gran tamaño. Estas condiciones han obligado a extremar precauciones, especialmente en el consumo de baterías y en el manejo de la chalupa, cuyo deck permanece mojado y en constante movimiento. Por ello, la comunicación ha sido limitada, pero el progreso no se ha detenido.
A pesar del desgaste físico, el espíritu del equipo se mantiene intacto. La cercanía de tierra firme despierta emoción y también nostalgia: el deseo de reencontrarse con la familia, disfrutar de una comida casera, dormir en una cama seca o tomar una ducha se mezcla con la incredulidad de todo lo que han logrado recorrer en el océano.
Oceanida entre las mejores 5
La travesía ha llevado a las remeras a convivir con ráfagas de viento de hasta 60 kilómetros por hora y a surfear olas que alcanzan entre cuatro y ocho metros de altura, logrando velocidades cercanas a los 13 nudos. Cada turno de remo se convierte en un ejercicio de lectura del mar: interpretar el viento, ajustar el rumbo, tomar correctamente las olas y evitar los golpes constantes de los remos, siempre dispuestos a castigar los mismos moretones.
Las tormentas han sido parte del camino. Algunas se atravesaron, otras se lograron esquivar, siempre con una mezcla de intuición, experiencia y trabajo en equipo. En medio de la incomodidad, cantar, bailar y contarse historias sigue siendo la mejor estrategia para mantener el ánimo y la cohesión.
Uno de los momentos más tensos ocurrió recientemente, cuando un pez marlín perforó el casco de la chalupa. Lejos del pánico, el equipo reaccionó con calma y rapidez, reparó el daño y mantiene una vigilancia constante. La embarcación, como ellas mismas, sigue fuerte.
Aunque el final parece cercano, la consigna es clara: mantener la concentración y el cuidado como desde el primer día. Unidas, atentas y comprometidas, continúan remando con la misma determinación que las llevó hasta aquí.
El equipo de Oceanida se mantiene a pocos días de finalizar en la quinta posición del grupo de mujeres, doceavo en equipo de cuatro y en el treintaiunavo lugar del general.
AJGD









