México.– El embarazo infantil y los matrimonios de menores representan un grave problema de salud pública y de derechos humanos en México, con consecuencias físicas, sociales y económicas severas para las niñas y adolescentes. Este fenómeno ha salido nuevamente a la luz tras un caso en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, donde una menor de 13 años dio a luz y quedó en estado grave tras el parto, según informó la Fiscalía estatal y asociaciones civiles que exigen una investigación y sanción de los responsables.
Riesgos de salud del embarazo infantil
Los embarazos en niñas y adolescentes conllevan riesgos significativos para la salud física y mental:
- El cuerpo de una niña no está completamente desarrollado, lo que incrementa las probabilidades de complicaciones en el embarazo y parto, como eclampsia, hemorragias e infecciones, condiciones que pueden ser mortales si no se atienden adecuadamente.
- Las menores pueden dar a luz antes de alcanzar el desarrollo completo del sistema óseo y reproductivo, lo que puede derivar en lesiones obstétricas, partos prolongados y mayor mortalidad materna.
- El acceso insuficiente a atención prenatal y cuidados de salud adecuados agrava estos riesgos, especialmente en comunidades rurales e indígenas.
Estadísticas preocupantes
En México, miles de niñas y adolescentes dan a luz cada año. Durante 2024 se registraron 7,975 nacimientos entre niñas de 10 a 14 años, con Chiapas y Guerrero reportando tasas por encima del promedio nacional. Los datos también muestran que muchas de estas adolescentes provienen de contextos de pobreza, rezago educativo o violencia sexual.
Matrimonio infantil y usos y costumbres
Aunque la ley federal prohíbe el matrimonio infantil desde 2019 al exigir la mayoría de edad de 18 años para casarse, esta práctica persiste en comunidades que invocan usos y costumbres tradicionales, especialmente en estados como Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Estado de México.
En varias comunidades indígenas de Chiapas, por ejemplo, el matrimonio infantil se sigue realizando de forma no oficial, con niñas que son dadas en “unión” a hombres adultos bajo pactos tradicionalistas que violentan sus derechos humanos y reproductivos. El fiscal general de Chiapas ha señalado que permitir el embarazo en adolescentes y el matrimonio infantil bajo este argumento no es cultura, sino una forma de violencia que debe combatirse.
Causas y consecuencias sociales
Los matrimonios y embarazos tempranos están estrechamente vinculados con:
- Deserción escolar, ya que las niñas que se convierten en madres abandonan sus estudios y ven reducidas sus oportunidades laborales futuras.
- Mayor riesgo de pobreza y dependencia económica, ya que interrumpen su desarrollo educativo y profesional.
- Aumentos en la vulnerabilidad a violencia doméstica y abuso, agravando la desigualdad de género desde edades tempranas.
Recomendaciones de especialistas
Expertos y organizaciones civiles insisten en que se fortalezca la educación sexual integral, se garantice el cumplimiento de la legislación que prohíbe el matrimonio infantil sin excepciones, y se implementen políticas públicas que prioricen la salud, seguridad y derechos de niñas y adolescentes en todo México.
Continúa esta problemática, pese a presentación de Ley de Interrupción del Embarazo Infantil y Adolescente
Los embarazos y matrimonios infantiles continúan en Chiapas, esto pese a que el gobernador del, Eduardo Ramírez Aguilar ha reafirmado su compromiso para combatir las causas y efectos del embarazo adolescente y la violencia contra niñas y adolescentes en el estado.
Fue en septiembre de 2025, durante una gira de trabajo en el municipio de Las Margaritas, que Ramírez acompañado de la secretaria de las Mujeres del Gobierno de México, Citlali Hernández en la conmemoración del Día Nacional para la Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes, donde destacó el impulso de acciones integrales para proteger a jóvenes frente a este problema de salud pública y de derechos humanos.
Aunque no hay declaraciones públicas recientes específicas de Ramírez sobre matrimonios infantiles, organizaciones civiles en Chiapas han denunciado que, pese a que la entidad y la legislación federal prohíben el matrimonio de niñas y adolescentes, la práctica continúa en ciertas comunidades y usos y costumbres sin que las autoridades locales hayan intervenido de manera efectiva.

Redacción ENfoque
SC/









