México.- Al advertir que le preocupa la violencia que se ha disparado en Tula de Allende, Hidalgo, el gobernador Julio Menchaca aseveró que esta es generada por la pugna entre grupos delictivos dedicados al robo de combustible de ductos de Petróleos Mexicanos, comúnmente conocido como “huachicol”.
Y es que, en los primeros seis días del año, ya se reportan ocho muertes en condiciones violentas de gente vinculada a actividades delictivas. “Las personas que fueron halladas portaban armas”, aseveró el mandatario. Abundó que las actividades delictivas derivadas de la extracción ilegal de combustible de los ductos de Pemex, que atraviesan por 20 municipios de la entidad, han provocado la pugna por el territorio.
Recuperación histórica de combustible y desmantelamiento de túneles
“Es muy complejo este sistema de atraco a la nación y se ha vuelto muy sofisticado”, señaló Menchaca; aun así, dijo que su gobierno mantiene una acción encaminada a combatir este delito. Aseguró que, en tres años de gobierno, como nunca antes, se logró la recuperación de 6 millones de litros de combustible, además de descubrir y desmantelar túneles y destruir sus sistemas para cometer este ilícito.
Julio Menchaca aseveró que no le preocupa que Hidalgo se encuentre en la tabla de los estados con más robos, ya que el Gobierno tiene una forma muy peculiar de evaluar a las entidades federativas, pues algunas veces lo hace por el número de denuncias o por la cantidad de combustible que se roban los delincuentes.
Estrategia con el Ejército y la Guardia Nacional para frenar la violencia
“Nunca antes en Hidalgo habían quedado al descubierto túneles, ni las operaciones sofisticadas que se emplean. Este problema no es nuevo, los grupos se han multiplicado y defienden sus territorios; por eso se genera la violencia”, aseveró el gobernador.
Sostuvo que su gobierno está aplicando toda la fuerza del estado para contener este delito y frenar la violencia junto con el Ejército y con la Guardia Nacional, lo que ha llevado a la detención de generadores de violencia que operan en la región de Tula, donde tiene asiento la Refinería Miguel Hidalgo.
Verónica Jiménez, corresponsal / JJ









