México.- La Cruz Roja Mexicana, delegación Tecomán, realizó un homenaje póstumo al Teniente de Corbeta Juan Iván Zaragoza Flores, uno de los marinos mexicanos que perdieron la vida en el accidente aéreo ocurrido recientemente en Galveston, Texas.
El acto reunió a compañeros, voluntarios y personal de la institución, quienes recordaron su vocación de servicio y su compromiso con la atención de emergencias.
Sirenas en honor al paramédico y marino de Tecomán
Como parte del tributo, las ambulancias de la Cruz Roja encendieron sus sirenas durante varios minutos, en señal de respeto y reconocimiento a quien durante cinco años formó parte activa del cuerpo de paramédicos de la delegación. El sonido, cargado de simbolismo, representó no solo la despedida, sino también el agradecimiento por las innumerables horas dedicadas a salvar vidas.
Juan Iván Zaragoza Flores fue descrito por sus compañeros como un profesional solidario, disciplinado y siempre dispuesto a apoyar en los momentos más críticos. Su formación en la Cruz Roja fue clave en su desarrollo como servidor público, valores que posteriormente llevó consigo a su carrera en la Secretaría de Marina.
Una vida dedicada al servicio desde la juventud
El Teniente Zaragoza formó parte de la Cruz Roja Tecomán desde muy temprana edad; refirieron que entre los años 2007 y 2008 ingresó al área juvenil y, posteriormente, al área de socorros, departamentos que fueron pilares en la construcción de la vocación que le caracterizó.
El accidente en Galveston, Texas, donde perdió la vida junto a otros elementos de la Marina, generó consternación a nivel nacional y particularmente en Tecomán, su lugar de origen. Para la Cruz Roja, su memoria permanecerá viva como ejemplo de entrega, humanismo y amor al prójimo.
Legado para las nuevas generaciones de voluntarios
La institución reiteró su solidaridad con la familia y seres queridos del Teniente de Corbeta, subrayando que su legado continuará inspirando a nuevas generaciones de paramédicos y voluntarios comprometidos con el servicio a la comunidad.
Carlos Alberto Pérez Aguilar / corresponsal / JJ









