Israel.- Autoridades israelíes demolieron este lunes un edificio con 13 apartamentos en Jerusalén Este ocupada, lo que provocó el desplazamiento forzado de al menos 90 palestinos del barrio de Wadi Qaddum, en Silwan, al sur de la Ciudad Vieja.
La Municipalidad de Jerusalén argumentó que el inmueble fue construido sin permiso y en un terreno designado para uso no residencial. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos denunciaron que la demolición se ejecutó pese a existir gestiones legales en curso para buscar alternativas.
Violencia durante la demolición y familias desplazadas
Videos difundidos en redes sociales muestran a trabajadores municipales escoltados por fuerzas israelíes golpeando a uno de los residentes que intentó impedir la demolición de su vivienda.
De acuerdo con la organización Physicians for Human Rights Israel (PHRI), la mayoría de los departamentos estaban habitados y las familias tenían programada una reunión con autoridades municipales para explorar opciones legales que evitaran el derribo.
A pesar de años de recursos judiciales, las autoridades rechazaron todas las solicitudes para regularizar el inmueble, incluso los intentos de modificar la clasificación del terreno.
Denuncian política sistemática contra palestinos en Jerusalén Este
Solo en lo que va del año, alrededor de 100 familias palestinas han perdido sus hogares en Jerusalén Este, mientras avanza la expansión de asentamientos israelíes en esta zona ocupada desde 1967.
“Si hubiera existido buena fe, el edificio podría haberse legalizado”, afirmó Aviv Tatarsky, investigador de la oenegé Ir Amim, quien sostuvo que la demolición responde a una decisión política, no técnica.
Tatarsky subrayó que el régimen de planificación impide sistemáticamente a los palestinos obtener permisos, obligándolos a construir sin autorización y utilizando después las demoliciones como herramienta de control territorial.
Colonos ocupan viviendas tras la expulsión
Tras el desplazamiento de las familias, colonos israelíes ingresaron a la zona y ocuparon viviendas, bajo protección policial. El mes pasado, tres familias palestinas también fueron desalojadas en Silwan para beneficiar a colonos.
Organizaciones civiles advierten que una ley israelí discriminatoria permite solo a judíos reclamar propiedades previas a 1948 en Jerusalén Este, mientras niega ese derecho a los palestinos.
Posibles crímenes de guerra, alertan ONG
Especialistas en derechos humanos señalaron que estas prácticas violan el Cuarto Convenio de Ginebra y el Estatuto de Roma, que prohíben el desplazamiento forzoso de población en territorios ocupados, tipificándolo como crimen de guerra.
La organización de colonos Ateret Cohanim, en coordinación con autoridades estatales, mantiene decenas de demandas para confiscar viviendas palestinas y ampliar asentamientos ilegales en Jerusalén Este.
EFE
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