Ciudad de México, 19 de Diciembre.- En el sexto día de navegación en el océano Atlántico, la tripulación integrada por las mexicanas Lucila, Eugenia, Ana Lucía y Andrea continúa su travesía enfrentando fuertes condiciones marítimas, marcadas por oleaje intenso y vientos constantes que, aunque desafiantes, han permitido un avance favorable en la ruta.
Durante los primeros dos días, las navegantes del equipo Oceanida enfrentaron severos episodios de mareo, lo que complicó la alimentación y la adaptación al entorno marino. Sin embargo, con el paso de los días, lograron superar los malestares físicos y comenzar a estabilizar su rutina a bordo.
Rutina extrema y jornadas nocturnas
La tripulación realiza levantadas a las 2:00 de la madrugada para cumplir con los turnos de remo, una de las pruebas físicas y mentales más exigentes hasta el momento. Antes de salir al deck, las integrantes deben colocarse su equipo de protección contra viento y lluvia, compuesto por overoles y chamarras de gran tamaño, constantemente húmedos por las condiciones del mar.
Pese a la dureza de la rutina, las navegantes reportan una mejoría en su estado físico, con menor mareo y una alimentación más regular, lo que les ha permitido disfrutar del mar y de la experiencia.
Peces voladores acompañan la travesía
Durante la madrugada del día anterior, la tripulación recibió la visita inesperada de peces voladores, que golpearon a las navegantes y quedaron momentáneamente atrapados entre los remos, un episodio que marcó una de las postales más singulares del viaje.
Cada jornada fortalece la adaptación del equipo a la llamada vida salada, en la que el contacto permanente con el mar se convierte en parte del día a día.
El mar como maestro
Las navegantes destacaron que el océano les ha enseñado a valorar incluso los días grises, al reconocer la belleza del entorno aun en condiciones adversas. Emociones como el llanto, la risa y la fortaleza emocional han estado presentes a lo largo del trayecto.
La tripulación envió un mensaje de afecto a quienes siguen su travesía, asegurando que el espíritu de equipo y la resiliencia continúan siendo clave para avanzar en el desafío marítimo.
Esaú Sumano Murillo









