México.- Los embarazos no intencionales representan una crisis que afecta a las mujeres en su salud y evita que aspiren a una mejor condición económica, se advierte en el informe Estado de la Población Mundial 2022 del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
Al respecto, Harold Robinson Davis director regional del organismo internacional, destacó que más del 60 por ciento de embarazos no intencionales termina en abortos además de que suponen un gasto de miles de millones de dólares en atención médica.
“Es un problema de derechos humanos, es un problema de género y en campamentos de refugiados las mujeres corren aún más riesgos”, puntualizó.
Por su parte, la asesora regional del Fondo de Población para América Latina y El Caribe en salud reproductiva, Virginia Camacho resaltó que “se estiman cada año 121 millones de embarazos no deseados a nivel mundial” y la pandemia de COVID-19 limitó el acceso a los servicios de salud e interrumpió las cadenas de suministro de anticonceptivos.
En el informe titulado “Visibilizar lo invisible: La necesidad de actuar para poner fin a la crisis desatendida de los embarazos no intencionales”, se destaca que países donde se incluye a México pierden 9.6 millones de dólares por año debido a las oportunidades laborales que no pudieron acceder mujeres que han sufrido un embarazo no intencional.
Asimismo, el estudio del Fondo de Población de Naciones Unidas llama a promover la igualdad de género en todos los ámbitos de la política, lo que incluye la eliminación de obstáculos para las mujeres a fin de que puedan finalizar su educación e incorporarse a la fuerza laboral, además de favorecer programas innovadores de apoyo social, entre otras medidas.
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