Redacción Deportes, 14 Dic (AJGD).- Oceanida, un equipo integrado por cuatro mujeres mexicanas, partió a remo este 14 de diciembre desde La Gomera, en España, con destino a Antigua y Barbuda, en el Caribe. Es una travesía de aproximadamente 4,800 kilómetros que estiman les tomará alrededor de 50 días y que realizan únicamente con fuerza humana sin velas ni motor, enfrentando oleajes de hasta ocho metros de altura.
Más allá del reto deportivo, el equipo conformado por Andrea, Ana, Eugenia y Lucila persigue una motivación aún mayor: promover la equidad de género, apoyar a organizaciones que empoderan a mujeres en México y fomentar la conservación de los océanos.
“Creemos que muchas mujeres mexicanas tienen muchos océanos que cruzar, ya sea un sueño o salir de una situación violenta en casa; puede abarcar muchos temas. Entonces, queremos impulsar a más mujeres a creer que sí se puede. Nosotras ninguna sabía remar”, explica Lucila Muriel, integrante del equipo.
Con este proyecto, Oceanida apoya a dos organizaciones: el Fondo Guadalupe Musalem, que ofrece becas y talleres educativos a mujeres de la Sierra de Oaxaca, y Sirenas de Natividad, un colectivo de buzas que estudia y protege arrecifes en la isla Natividad y fomenta la participación femenina en actividades marinas. Para ello, mantienen activa una campaña de recaudación de fondos en GoFundMe.
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Aunque ninguna era profesional en remo, se preparan durante cuatro años en distintas áreas para lograr esta hazaña. Realizan expediciones en kayak, entrenamientos de resistencia y cursos intensivos en Inglaterra sobre navegación, radio marino, primeros auxilios y rescate acuático, entre otros.
Parten por un reto Mayor
“El gran aprendizaje que tenemos con este proyecto, y parte de lo que queremos comunicar hacia afuera, es que aunque no sepas cómo hacer algo, si tienes la motivación lo puedes aprender. Te puede tomar cuatro años, como a nosotras, pero lo logras”, agrega Ana, integrante de Oceanida.
Las deportistas comentan que el mayor reto de la travesía es mental, ya que reman noche y día sin parar. La privación del sueño, el dolor físico llagas por la sal y rozaduras por el tiempo sentado y las condiciones climáticas extremas ponen a prueba su resiliencia individual y colectiva.
La dinámica de guardias consiste en remar en parejas durante dos horas y descansar otras dos, un ciclo que exige adaptabilidad y comunicación asertiva entre todas.
Durante el trayecto, buscan ser muy conscientes con el entorno: el bote es de segundo uso y reducen al máximo los desechables, trabajando con proveedores que comparten valores sostenibles. Con ello, su objetivo es demostrar que los deportes de aventura pueden practicarse con menor impacto ambiental y servir de ejemplo para otros equipos.
Lejos de buscar récords, Oceanida pretende inspirar a otros a atreverse a cruzar su propio “océano”, sea cual sea.
“Queremos invitar a todos a aventarse a estar incómodos. Se pueden hacer las cosas distintas. El trabajo en equipo es algo que nos da mucho; no hay que olvidar que no estamos solos y que en equipo todo se puede”, expresa Lucila.
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