México.– La subgobernadora del Banco de México, Galia Borja, advirtió que el ajuste a diversos impuestos, el proceso arancelario y la incertidumbre por la revisión del TMEC podrían elevar los riesgos de un repunte inflacionario en 2025.
Durante su participación en el pódcast Norte Económico, de Grupo Financiero Banorte, Borja explicó que el banco central ha logrado avances importantes en el proceso de calibración de la tasa de interés, que desde 2024 ha disminuido 400 puntos base, tanto en su referencia nominal como real. Señaló que la tasa real ya se ubica dentro del rango considerado neutral.
Persistencia inflacionaria y riesgos para 2025
En un fragmento del audio, Borja detalló que el balance de riesgos para la inflación sigue sesgado al alza, debido a la persistencia de la inflación subyacente, que se mantiene alrededor de 4.20% y 4.30%.
Indicó que esta resistencia obedece a una desincronización: mientras los precios de los servicios han disminuido de forma más gradual de lo previsto, los precios de las mercancías muestran nuevos incrementos.
Además, consideró que en 2025 surgirán riesgos adicionales, entre ellos:
- Ajustes a impuestos, que podrían presionar precios.
- Incertidumbre por la imposición de aranceles.
- Renegociación del TMEC, que podría generar volatilidad en los mercados financieros.
Posible reversión en la inflación no subyacente
Borja añadió que la inflación no subyacente, actualmente por debajo del 2%, podría revertirse y sumar presión al panorama general. Por ello, afirmó que la cautela será esencial en la conducción de la política monetaria durante los próximos meses.
Alimentos procesados impulsan parte de la inflación
La funcionaria explicó que la inflación subyacente comprende dos grandes rubros: alimentos y no alimenticios.
Detalló que varios alimentos procesados —como embutidos, derivados de carne o productos de soya— han aumentado de precio debido a referencias internacionales. Recordó que, en México, este tipo de alimentos se contabiliza dentro del componente subyacente, lo que los hace más sensibles a choques globales en materias primas.
Factores que permiten ajustar la política monetaria
Pese a los retos, Borja afirmó que los fundamentos actuales favorecen un entorno de baja inflación, lo que permitió realizar ajustes en la tasa durante este año sin afectar la estabilidad de precios.
Destacó que la inflación ya entró en una nueva fase, más cercana a los niveles históricos previos a la pandemia, cuando comenzó el episodio inflacionario global.
Banxico seguirá monitoreando precios relativos
Borja subrayó que será clave vigilar de cerca los cambios en precios relativos para anticipar la trayectoria de la inflación y cumplir con el mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo.
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