EU.- Desde Washington y afuera de las oficinas del representante comercial de Estados Unidos, una veintena de personas que afirman representar más de 100 organizaciones de la sociedad civil, integrantes de la llamada Global Exchange, se manifestaron en contra de las políticas que México, Estados Unidos y Canadá han impulsado para la revisión del T-MEC, con miras a su permanencia. Marco Antonio Castillo, co-director en Global Exchange, afirmó que mientras México y Estados Unidos comparten la frontera más próspera en materia económica, el futuro de nuestra relación vive un momento crítico. Señaló que mientras los gobiernos de los tres países se centran solo en el acuerdo comercial, este no se fija en la protección de los trabajadores.
“Pero este debate no se centra en la protección de los trabajadores, sino en la protección de las corporaciones y los multimillonarios que más se han beneficiado. Al mismo tiempo, el gobierno mexicano ha fallado en proteger los derechos de los trabajadores en el acuerdo, a pesar del profundo impacto que el comercio ha tenido en los trabajadores y sus comunidades, y la creciente violencia en toda la región. En respuesta, cientos de organizaciones y comunidades en México se han unido para construir una agenda que priorice la defensa, la vida, los derechos y la dignidad de los trabajadores, y que represente el verdadero significado del acuerdo”.
Se busca frente trinacional para defender derechos y democracia de pueblos originarios
Por su parte, Italzab Maya dijo que se buscará crear un frente trinacional para defender los derechos y la democracia de los pueblos originarios de las tres naciones.
“Como nación vecina, expresamos nuestra solidaridad con las organizaciones, comunidades y actores sociales de este país que trabajan por la defensa de los derechos y la democracia. Durante los próximos días, estaremos sosteniendo diálogos activos con contrapartes estadounidenses y canadienses con el fin de avanzar hacia la construcción de un frente trinacional”.
Las organizaciones reconocieron que el acuerdo trasciende lo comercial; su implementación, señalaron, ha influido de manera profunda en las dimensiones social, laboral, alimentaria, ambiental, cultural, migratoria, energética, de paz y de derechos humanos en toda la región. Añadieron que sus propuestas presentadas representan la voz de más de un centenar de organizaciones y personas defensoras de derechos en México. Nuestras principales recomendaciones son: respetar la libertad sindical y la contratación colectiva y homologarla; un mecanismo trilateral de movilidad y regularización humana dentro del capítulo 23 del T-MEC, que permitan movilidad laboral sin visas, a través de una tarjeta de trabajo y movilidad, basado en un enfoque de derechos humanos, económicamente beneficioso y estratégico para la región.
También proponen defender la biodiversidad, agua y las semillas nativas, garantizando que el T-MEC no adopte compromisos que afecten la defensa de los derechos humanos y campesinos. No a la privatización de las semillas y mantener la prohibición de ingresos, exportación, uso en alimentos de maíz genéticamente modificado y derivados en alimentos de consumo humano. Pedimos la exclusión del maíz y frijol del tratado.
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