Belém, Brasil.– En el marco de la COP30, Brasil presentó el Plan de Acción de Belém para la Salud, la primera iniciativa global centrada en la adaptación climática del sector sanitario. El proyecto busca reforzar la capacidad de los sistemas de salud frente a los efectos del calentamiento global, que ya causa muertes, propaga enfermedades y sobrecarga hospitales en todo el mundo.
“Necesitamos soluciones reales”, advirtió Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático, al recordar que las comunidades más vulnerables “ya están pagando el precio del calentamiento global”.
Huracán Melissa y sequías en la Amazonía, señales de una crisis creciente
El reciente huracán Melissa, que dejó más de 90 muertos en el Caribe, fue citado como ejemplo de cómo la adaptación puede salvar vidas, según el presidente de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa.
Brasil, sede de la COP30, también ha sufrido los efectos extremos del clima: en 2024 la Amazonía vivió la peor sequía del siglo, con incendios y un aumento de enfermedades respiratorias. Además, el país enfrentó un récord histórico de casos de dengue y una creciente mortalidad por calor extremo.
De acuerdo con el informe Lancet Countdown para América Latina, las catástrofes climáticas representaron pérdidas de 19.200 millones de dólares en 2024, el equivalente al 0.3 % del PIB regional.
Tres ejes de acción del Plan de Belém
El ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, explicó que el plan se basa en dos principios fundamentales: equidad sanitaria y participación social.
Las acciones se organizan en tres áreas estratégicas:
- Vigilancia y monitoreo sanitario con enfoque climático.
- Políticas públicas, estrategias y capacitación.
- Innovación, producción local y salud digital.
Entre las medidas destacan el fortalecimiento del monitoreo epidemiológico, la inclusión de pueblos indígenas en la toma de decisiones y el reforzamiento de las cadenas de suministro médico, esenciales durante crisis como la pandemia de COVID-19.
La OMS supervisará el avance del plan a través de mecanismos globales de seguimiento y rendición de cuentas.
Fondo internacional de 300 millones de dólares para salud y clima
Paralelamente, 35 organizaciones filantrópicas internacionales, entre ellas la Fundación Gates, la Fundación Rockefeller y Wellcome Trust, anunciaron la creación de un fondo de 300 millones de dólares para los próximos tres años, destinado a mitigar los impactos del cambio climático en la salud.
“El cambio climático transforma el mundo con consecuencias enormes para la salud. Debemos actuar con urgencia”, señaló Alan Dangour, director de Clima y Salud de Wellcome Trust, quien aseguró que “el mundo se está moviendo hacia un futuro que reconoce la necesidad de responder al cambio climático”.
EFE
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