Ginebra.- Un total de 1.23 millones de personas murieron por tuberculosis en 2024, un descenso del 3% frente a 2023, aunque la enfermedad se mantiene como una de las diez principales causas de muerte en el mundo y la mayor causada por un solo agente infeccioso, destaca la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En su informe anual sobre el impacto de esta enfermedad bacteriana, publicado este miércoles, también se estima que 10.7 millones de personas la contrajeron el pasado año, una reducción del 1% frente a 2023.
Se trata del primer descenso desde la pandemia de COVID-19, que afectó, entre otros muchos, a los programas de prevención y tratamiento de la tuberculosis.
La OMS recuerda que ocho países concentran un 87 % del total de casos, por orden de más a menos: India, Indonesia, Filipinas, China, Pakistán, Nigeria, República Democrática del Congo y Bangladés.
Pese a la reducción de contagios de 2024, la agencia sanitaria de Naciones Unidas advierte que los números aún son superiores a los previos a la pandemia de COVID, con 10.3 millones de casos registrados en 2020.
Objetivos incumplidos
En la última década se han reducido los casos un 12%, aunque esta tasa está lejos del objetivo que se había fijado la OMS, ya que se buscaba un descenso del 50% en 2025 y del 80% en 2030.
Los casos mortales han caído más rápidamente, un 29% entre 2015 y 2024, pero tampoco parece probable que se alcancen las metas de la OMS de cara a 2025 (75% de reducción) y 2030 (90%).
“El hecho de que la tuberculosis siga cobrándose más de un millón de vidas cada año, a pesar de ser prevenible y curable, es simplemente inaceptable”, subrayó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
El etíope subrayó que su agencia seguirá trabajando con los Estados miembros para “acelerar el camino hacia la erradicación de la tuberculosis para 2030“.
La OMS alerta sobre la falta de acceso a tratamientos y diagnósticos en muchos países y recuerda que, de los 10.7 millones de casos estimados en 2024, solo un 78% (8.3 millones) fueron realmente testados.
Una de las principales barreras a medicamentos y análisis es el alto precio, ya que se estima que para la mitad de las familias afectadas cuestan más de la quinta parte de los ingresos de todo un año.
Recortes letales
La OMS advierte que los actuales recortes en cooperación sanitaria global, que afectan incluso al presupuesto de la organización, ponen en peligro la respuesta contra la tuberculosis en muchos países y años de avances.
En ese sentido, la agencia recuerda que los fondos para investigación de vacunas, tratamientos y diagnósticos contra la tuberculosis sumaron 1,200 millones de dólares en 2023, menos de la cuarta parte de lo necesario para dar una respuesta adecuada a la enfermedad.
La OMS recuerda que el tratamiento a tiempo de la tuberculosis ha salvado hasta 83 millones de vidas este siglo y que los recortes en donaciones y contribuciones pueden traducirse en hasta dos millones de muertes adicionales entre 2025 y 2035.
La tuberculosis ya era en la década pasada el agente infeccioso más mortal, dejó de serlo entre 2020 y 2022 al ser superado por el coronavirus causante de la COVID, y recuperó el primer lugar en 2023, aunque otras causas no contagiosas le superan en muertes globales, como infartos, cáncer pulmonar o alzhéimer.
Agencia EFE
FF









