En entrevista con ENfoque, Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), explicó la relevancia de la prórroga del decreto que regula la importación definitiva de vehículos usados provenientes de Estados Unidos.
Rosales recordó que la entrada de autos usados al país inició formalmente en 2005, cuando se abrió un mecanismo de regularización en el sistema aduanero. Desde entonces y hasta 2018, dijo, el ingreso se mantuvo bajo control.
Sin embargo, afirmó que el tráfico ilegal de vehículos aumentó debido al apoyo de actores políticos.
“A partir de enero de 2022, cuando el presidente López Obrador emitió un decreto, se han introducido 3.2 millones de vehículos de contrabando”, señaló.
El representante de la AMDA pidió al Gobierno federal mantener la regulación y aprovechar la prórroga para ordenar el proceso.
“Solicitamos que el decreto, que vencía ayer, se prorrogara para abrir una ventana de oportunidad y hacer las cosas bien: presentar los documentos del vehículo y pagar los impuestos correspondientes”.
Rosales insistió en que el país necesita un esquema legal que evite la entrada de autos robados o sin documentación, y que afecte a los consumidores y a la industria automotriz formal.
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