Redacción deportes, 4 nov (EFE).- Un cabezazo de Alexis Mac Allister en la segunda parte dio una merecida victoria al Liverpool, por 1-0, ante un Real Madrid maniatado y que apenas creó peligro en Anfield.
Los blancos sufrieron su primera derrota europea de la temporada ante un Liverpool resucitado que jugó su mejor encuentro del curso y se hizo grande ante su bestia negra de los últimos años. Solo Thibaut Courtois evitó que la derrota del Real Madrid fuera aún peor.
Era evidente que el Liverpool que saltó al césped este martes no sería el mismo equipo que acumuló tropiezos recientes ante Brentford, Chelsea, Manchester United, Galatasaray y Crystal Palace. Los grandes clubes suelen reaccionar cuando están contra las cuerdas, y los de Jürgen Klopp lo hicieron asfixiando por completo al Real Madrid, al que le negaron toda posibilidad de generar peligro y solo permitieron su resistencia gracias a los milagros de Thibaut Courtois.
El guardameta belga, protagonista de una actuación que evocó su legendaria noche en la final de la Champions de 2022, fue el muro que sostuvo al conjunto blanco. Con una serie de paradas determinantes, impidió que el dominio red se reflejara en el marcador. En la primera parte, desvió un potente disparo de Szoboszlai desde el punto de penalti y repelió otro desde la frontal. Poco después, el árbitro revisó un posible penalti por mano de Tchouaméni, que el VAR finalmente desestimó.
Madrid se quedó en el intento
Lejos de encontrar alivio tras el descanso, el Real Madrid se vio aún más acorralado. El Liverpool intensificó su presión y en apenas un minuto acumuló tres ocasiones claras: Courtois detuvo dos cabezazos consecutivos de Van Dijk y Ekitike, mientras que un tercer remate del central neerlandés rozó el poste. El gol se intuía inevitable, aunque el destino quiso que lo marcara el jugador menos esperado.
En una jugada a balón parado lanzada por Szoboszlai, apareció Alexis Mac Allister, uno de los futbolistas más bajos del conjunto inglés, para conectar un certero cabezazo que por fin batió al arquero belga. El argentino, que ya había marcado ante el Madrid la temporada pasada, abrió el marcador con justicia y desató la euforia en Anfield.
El tanto obligó a los blancos a reaccionar, aunque sin demasiado éxito. Kylian Mbappé, el más peligroso junto a un Vinícius Júnior bien contenido por Conor Bradley, tuvo la mejor oportunidad para empatar con un disparo cruzado que rozó el poste de Mamardashvili.
Xabi Alonso intentó cambiar la dinámica con los ingresos de Rodrygo Goes y Trent Alexander-Arnold, cuyo regreso a Anfield como rival fue recibido con abucheos. Los aficionados locales respondieron entonando el himno dedicado a Steven Gerrard, recordando al ídolo que prefirió quedarse en el club de su vida antes que vestir de blanco.
Finalmente, Courtois evitó un marcador más amplio con una parada brillante ante Gakpo, aunque el 1-0 bastó para que el Liverpool recuperara confianza y orgullo. El Madrid, con nueve puntos de doce, sigue en una posición sólida, pero los ingleses enviaron un mensaje claro: siguen siendo un gigante capaz de doblegar a cualquiera, incluso al campeón de Europa.
AJGD









