México.- Existen claras diferencias entre la Presidencia de México y el coordinador de la mayoría parlamentaria en el Senado, Ricardo Monreal Ávila. La jefa del Estado Mexicano, Claudia Sheinbaum, ha declarado desconocer un cambio de último momento en una reserva que se incluyó en San Lázaro, la cual redujo la sanción para funcionarios o autoridades que, teniendo evidencias, omitan informar sobre el delito de extorsión.
Monreal: “Soy Garantista, No Populista Punitivo”
Por su parte, Ricardo Monreal Ávila explicó su “reserva nocturna” al dictamen sobre la Ley General contra la Extorsión con una contundente declaración: “Soy garantista. No soy populista punitivo”.
El presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados afirmó ser “garantista” durante la conferencia de prensa “Legislativa del Pueblo”. Allí, detalló los motivos que lo llevaron a presentar sus reservas durante la discusión en lo particular del dictamen a la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión, aprobado por la Cámara de Diputados el martes 28 de octubre. Cabe destacar que esta reserva de reducir las penas no era conocida por la presidenta.
Ricardo Monreal Ávila explicó que su principal motivo fue que “no puede sancionarse con una mayor pena a la autoridad que omite, que al delincuente”. Es decir, “la autoridad omisora es aquella que no informa sobre el conocimiento que tiene de un acto de extorsión y a él se le aplicaba una pena de 10 a 20 años”, según el proyecto original de la presidenta. Con su reserva, Monreal bajó la pena para los delincuentes de 6 a 12 años, mientras que el proyecto original de la presidenta establecía una pena de 10 a 20 años para la autoridad que omite.
Desproporción Punitiva y Filosofía Garantista
Ante la extrañeza expresada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien dijo desconocer la reducción de la pena (la minuta ya fue enviada al Senado), Ricardo Monreal respondió lo siguiente:
“Técnicamente, de acuerdo con la técnica jurídica, no puede ser que al que omite darle la información a la autoridad se le aplique de diez a 20 años y al delincuente se le aplique de seis a 15 años; es decir, menos sanción al delincuente que a la autoridad que omite dar información. Se llama desproporción punitiva”.
Monreal añadió: “Yo les dije ese día con claridad: yo soy garantista. Me formé en la Escuela Clásica de la UNAM del Derecho Penal como garantista. Soy totalmente garantista”.
Finalmente, el legislador diferenció su postura de lo que algunos autores llaman el “enemigo del Estado”, una expresión en materia penal que aplica dureza, incluso la pena de muerte, a quien delinque, y que se conoce como “populismo punitivo” o “draconianas”.
“Yo no creo en eso, yo soy garantista. Yo creo que las causas hay que atenderlas. Creo en la resocialización de la víctima y de la resocialización del victimario, creo en el daño que debe de repararse a quien sufre. Y por esa razón fue la propuesta”, concluyó Monreal, defendiendo su visión en la modificación de la ley.
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