Copenhague.- La Real Academia de las Ciencias Sueca otorgó el Premio Nobel de Física 2025 al británico John Clarke, al francés Michel H. Devoret y al estadounidense John M. Martinis por descubrir el efecto túnel cuántico macroscópico y la cuantización de la energía en un circuito eléctrico.
El galardón reconoce los experimentos pioneros que demostraron cómo los fenómenos cuánticos pueden observarse a escala macroscópica, en sistemas con miles de millones de partículas, algo antes considerado imposible.
🔹 La física cuántica, más allá de lo invisible
Los tres científicos construyeron un circuito eléctrico superconductor que podía pasar de un estado a otro como si atravesara una pared, un fenómeno conocido como efecto túnel cuántico.
“Cuando lanzas una pelota contra una pared, esperas que rebote. Sería sorprendente verla al otro lado. Eso es lo que ocurre con el efecto túnel cuántico”, explicó la Academia Sueca.
Además, el sistema absorbía y emitía energía en dosis discretas, confirmando la cuantización de la energía predicha por la mecánica cuántica.
🔹 De la teoría al chip: un salto macroscópico
El chip utilizado en el experimento medía apenas un centímetro, pero contenía miles de millones de pares de Cooper (electrones enlazados) dentro del superconductor.
Con este hallazgo, los científicos llevaron los efectos cuánticos del mundo microscópico al macroscópico, marcando un hito en la física moderna.
🔹 Tecnología cuántica del futuro
La Real Academia subrayó que estos descubrimientos abren la puerta a nuevas aplicaciones, como la computación cuántica, la criptografía avanzada y los sensores de alta precisión.
Los transistores y microchips actuales son ejemplos de cómo la física cuántica ya impulsa la tecnología que usamos cada día, y este avance podría definir la próxima generación tecnológica.
EFE
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